César Ruiz Díaz, presidente del Centro de Empresarios del Transporte del Área Metropolitana (Cetrapam), se refirió a las novedades respecto a la Ley de Reforma del Transporte Público, dadas a conocer este martes por la ministra de Obras Públicas y Comunicaciones, Claudia Centurión.
El plan oficial del Gobierno apunta a una composición de 40% buses eléctricos y 60% de unidades convencionales, a Diesel Euro 5, modelo que consideran el más adaptable a la infraestructura actual del país.
En ese sentido, Ruiz Díaz sostuvo que se trata de una decisión “acertada”, aunque criticó “que vamos cambiando a medida que evolucionan los días”.
“Primero se hablaba de un sistema 100% eléctrico. Hoy ya se asumió con responsabilidad que es un 60 / 40, porque sí o sí debe ser híbrido. Nunca un sistema puede ser 100% eléctrico. Y más aún por las condiciones donde se tienen que desenvolver (esos buses) en nuestro medio”, señaló el representante de la Cetrapam en charla con radio Monumental 1080 AM.
“Repito: no tenemos la infraestructura vial. Un ómnibus eléctrico, parado y trancado en el tránsito, es un problema, porque sigue consumiendo energía. Tiene que tener sus carriles exclusivos”, aseguró.
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En ese sentido, fue abordado sobre esta exclusividad que no se cumple “ni en la (ex) Transchaco” (ruta PY03), donde fue instalado un carril exclusivo para buses. “Se puede cumplir y ni siquiera se puede mantener, sostener. Por eso, lo que se dice es una cosa y lo que se hace es otra. Tenemos un carril exclusivo. Tiene que existir rigidez en el control, sanciones efectivas y la gente va a respetar”, respondió.
“Hoy, para mí, es inaplicable el modelo, desde el punto de vista de infraestructura vial; pero como modelo, si hubiésemos tenido esa capacidad vial, era para apuntar en un porcentaje”, insistió.
Por otra parte, explicó que los gobiernos que acceden a este tipo de transformaciones se hacen beneficiarios de créditos no reembolsables y citó como ejemplo los bonos verdes. “Entonces, hay que apuntar a eso, pero en un porcentaje”, expresó Ruiz Díaz.
Tarifa eléctrica, más costosa
Tanto el Gobierno como la Cetrapam coinciden en que la tarifa de los buses eléctricos llega a G. 6.500 y que termina siendo más caro que un bus convencional.
“Eso es así. Termina siendo más caro, porque la inversión inicial es mucho más grande. Como primera medida, hay que tener en cuenta que el precio promedio de un bus ronda los USD 300.000, pero (la inversión) no termina con la compra; hay que equipar la terminal como una estación de recarga y eso tiene un costo que, para 40 buses, se estima en USD 1 millón”, explicó.
Por todo este razonamiento, César Ruiz Díaz sostiene que la previsibilidad de renovación de unos 1.000 buses para 2028 es inviable. “Con este modelo, 1.000 unidades… no lo veo factible”, aseguró.
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Recordó que la última renovación se realizó durante la presidencia de Horacio Cartes y en aquel momento, “no hubo problema en retorno de inversión para el Gobierno”.
“El Gobierno invirtió USD 30.000 por bus y el privado, USD 115.000, porque en aquel momento salía USD 145.000 más o menos un bus con aire acondicionado. El Gobierno tuvo retorno cuando se trajeron porque se tuvo que pagar IVA, despachos y costos de internación. Entonces, fue como un negocio financiero porque el Gobierno recuperó eso y de ahí fue recuperando hasta su totalidad, porque a cada validación que se hacía, descontaban G. 26, como consecuencia del repago de esos USD 30.000 que se puso”, puntualizó.
Según César Ruiz Díaz, se apuesta al sistema eléctrico “por una cuestión de contaminación” y también “por una cuestión de copiar un modelo existente en otros países”.
“Lo dije mil veces, este modelo que se está copiando es un modelo salido de Chile, que me parece bien copiar, pero lo que no me parece bien es que estamos hablando de una economía diferente, con las estructuras viales diferentes. Somos muy pobres en comparación a Chile”
Sin embargo, sostuvo que la emisión de carbono es un problema y “evidentemente afecta la calidad de vida” de las personas. “A menor contaminación, mayor calidad de vida”, simplificó.
Agregó que los buses eléctricos ofrecen un mayor confort para el pasajero. “Viaja en un ómnibus más silencioso, tiene mayor confort, suspensiones neumáticas, que te permite viajar como que estás en una canoa, sin golpes. El pasajero siente la diferencia”, afirmó.