La subasta, realizada por segunda vez el lunes 18 de noviembre, reunió todas las exigencias legales, pero no recibió ninguna oferta. Ante ello, el Ministerio de Educación y Ciencias (MEC) enviará una nota al Poder Ejecutivo para solicitar un nuevo decreto que habilite otra convocatoria.
La decisión sobre insistir en la venta o explorar alternativas quedará en manos del Ejecutivo, que deberá analizar los motivos técnicos y económicos detrás de la falta de interés, según refirieron desde la propia cartera educativa.
El ministerio de Educación cuenta con informes técnicos que recomiendan la venta como la opción más conveniente desde el punto de vista costo-beneficio. Por ello, el plan institucional se mantiene en la prioridad de vender el inmueble mediante subasta pública, aun cuando dos intentos consecutivos no lograron atraer compradores.
El elefante blanco cuenta con un precio base de G. 9.122.587.625, menos de lo que costó. El inmueble fue adquirido el 23 de diciembre de 2009 por G. 14.045.123.400, con el ex ministro Luis Riart, condenado por lesión de confianza por esta compra.
Presidencia deberá revisar los antecedentes, evaluar y decidir si corresponde un nuevo intento de subasta o un cambio de estrategia. Por ahora, el Excélsior sigue sin ‘‘pretendientes’’ y su futuro vuelve a quedar incierto mientras su estructura se deteriora.