El Paraguay necesita de una gran reforma que implique distribución de riqueza, pero ni políticos ni sectores económicos se animan a los cambios, es lo que sostuvo el ex presidente Nicanor Duarte Frutos en contacto con Radio Monumental 1080 AM.
El miembro de la Junta de Gobierno indicó que todos los sectores políticos en Paraguay son conservadores y nadie quiere discutir temas controversiales, como por ejemplo, la política fiscal, y juntarse a hablar de cómo el Estado puede recaudar más.
Manifestó que no es lo mismo ser ministro de Economía en la abundancia que en la escasez, y es necesaria la revisión de las tasas impositivas. “Los líderes temen a la cancelación, cuando un líder habla de temas que tocan intereses, que afectan a las corporaciones mediáticas”, subrayó.
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Nicanor indicó que los políticos entonces prefieren “jugar neutro” y no hacer propuestas. Por ese motivo, “la política se ha ido degradando, lamentablemente, reduciendo a un entretenimiento y a la obtención de privilegios y favores”, destacó.
Para el ex presidente, se fue demonizando la palabra “justicia social”, cuando, en realidad, se trata de la necesidad de distribuir mejor la riqueza, por ejemplo, que la salud pública mejore y no sea un privilegio.
Hizo énfasis en que es muy necesario un pacto fiscal, que incluya a todos los empresarios, pero, en realidad, este sector no quiere hablar de eso. “En el gobierno, en el entorno más cercano de Santiago Peña, hay gente que te va a decir ‘¡jamás!’, pero refleja la posición de las elites dominantes”, resaltó.
Nicanor sostuvo que esta es una “sociedad que está controlada por las elites” y que no es el pueblo el que conduce el país. “Las elites, con su egoísmo o con su apertura a la justicia social, son las que resuelven en gran parte el destino de los pueblos ni las revoluciones las hacen los pueblos”, reflexionó.
Para el ex mandatario es urgente buscar la prosperidad de todos, no solo de unas cuantas familias que lideran los grupos de poder en Paraguay.
“Tenemos que trabajar por la prosperidad colectiva, no por la prosperidad de unas cuantas familias o unos cuantos grupos económicos o políticos”, sentenció.
Imagen del Gobierno es mala en Alto Paraná
La derrota del Partido Colorado se debió a varios motivos, pero uno de los que Nicanor quiso destacar fue que el Ejecutivo no supo conectar con Alto Paraná, donde lleva varias elecciones sin poder ganar.
“Nuestro Ejecutivo no conectó en Alto Paraná, porque los datos que nosotros tenemos del Alto Paraná es que la imagen de nuestro Gobierno no es buena y eso tampoco es drama porque la imagen se mejora, pero lo grave es que no se reconozca”, manifestó.
En Ciudad del Este faltó conectar con la gente, indicó Nicanor, porque el Gobierno hace grandes obras, pero nadie pudo llegar a la gente porque faltó un político que haga un relato, ya que las emociones a veces son más importantes.
Sobre Miguel Prieto, quien lidera el Partido Yo Creo, dijo que, si bien la ANR cometió errores, él “se fortalece a sí mismo”. Aseguró que ya se perfila hacia un liderazgo nacional y que está haciendo lo correcto porque no ataca al Partido Colorado, sino que más bien, agradece a los colorados y siempre menciona que su familia es colorada. “Está haciendo bien las cosas”, reconoció.
Nicanor también dio a entender que hubo imposición de un candidato en Ciudad del Este. “Cuando los grupos de poder se creen invencibles, terminan mal, destruyendo los cimientos de la sociedad”, dijo.
El ex presidente precisó que la concordia no puede entenderse como una imposición, en referencia a la elección de Roberto González Vaesken como candidato de un acuerdo de cúpulas. Indicó que no se consultó a nadie y que el partido debió dejar que haya competencia.
Degradación de la política
Nicanor apuntó que en Paraguay existen grupos de personas que se dedican a la política, pero ya no como lo define su ideal, que es el bien común, y que más bien se convirtió en un pasatiempo.
Resaltó que actualmente se banaliza la política y se prefieren las redes sociales, además de que “el lenguaje público está degradado”.
Lamentó que la gente ya no vota por las ideas, sino por la bronca. También indicó que hay una crisis intelectual que es más fuerte que la crisis moral, y esto se da “en el espacio público, en la dirigencia política, la dirigencia partidaria, la dirigencia empresarial, la dirigencia comunicacional, la crisis intelectual es visible más que la crisis moral”.