Organizaciones de la sociedad civil, ambientalistas y comunidades indígenas miembros de la coalición #PorLosBosques convocan a la ciudadanía paraguaya a sumarse a una Caminata Pacífica en defensa del Parque Nacional Médanos del Chaco para este 25 de agosto a las 08:00. El punto de encuentro será la Plaza Uruguaya y se marchará hasta el Congreso Nacional. Organizadores piden ir con una remera verde, la albirroja o la bandera paraguaya.
La movilización responde a la reinstalación en el Congreso Nacional de un proyecto de ley que busca habilitar la prospección, exploración y explotación de hidrocarburos y minerales dentro de sus límites, iniciativa que ya fue rechazada por el Parlamento en 2023.
La Coalición aclara que acompaña y promueve el desarrollo sustentable y la transición hacia energías limpias en la Reserva de Biósfera del Chaco; sin embargo, en las áreas núcleo, como los parques nacionales la postura es categórica: No a la actividad extractiva ni a la explotación de hidrocarburos. Cabe recordar que existen más de 6 millones de hectáreas concesionadas por el MOPC en el Chaco donde ya operan compañías del sector.
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Defensa ambiental
Organizadores explicaron que los Médanos del Chaco representan la máxima categoría de protección. Un Parque Nacional es de protección absoluta. Vulnerar sus límites sienta un precedente alarmante para todo el Sistema Nacional de Áreas Silvestres Protegidas del Paraguay (SINASIP).
Además, representa un refugio de biodiversidad única ya que alberga a la única población de guanacos registrada en el país, además de especies amenazadas y en peligro de extinción como el jaguareté, el tatú carreta y el taguá.
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Es también el resguardo del Acuífero Yrenda que constituye la principal reserva subterránea de agua dulce en la región occidental, vital para la producción de alimentos y el sustento de las comunidades. La perforación profunda y el uso de químicos conllevan riesgos críticos e irreversibles de salinización o contaminación total.
Otro detalle importante es que el lugar constituye un territorio y derechos indígenas adquiridos. Se trata de un territorio ancestral de los pueblos Guaraní Ñandeva y Ayoreo (incluyendo a grupos en aislamiento voluntario), quienes no fueron consultados, según exige el Convenio 169 de los Pueblos Indígenas Organización Internacional del Trabajo (OIT).
Los Ñandeva de la Reserva de la Biósfera integran tres comunidades tituladas (325 familias / 1.220 personas), con líderes reconocidos por el INDI y organizados en el Consejo de Comunidades Ñandeva.
Así también, representa una soberanía alimentaria y modelo autosustentable. Las comunidades gestionan el agua del acuífero mediante pozos artesianos (200 a 250 metros) conectados a reservorios elevados (10.000 a 30.000 litros) para uso domiciliario y agropecuario, complementado por un sistema energético multimodal (red ANDE, paneles solares y generadores).
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Finalmente, el lugar conlleva un reconocimiento internacional y precedente judicial. Forma parte de la Reserva de Biósfera del Chaco, declarada por la Unesco. Asimismo, en 2019 la Corte Suprema de Justicia sentó jurisprudencia al rechazar un intento similar, ratificando que el “interés general prima sobre intereses particulares”.