Las previsiones meteorológicas y los ensayos realizados mediante simulaciones digitales advirtieron que Paraguay estará seriamente afectado por la entrada del fenómeno meteorológico conocido como el Súper Niño, indicó un informe presentado por Telefuturo.
Especialistas señalaron que este evento climático no trae buenas noticias para Asunción debido a que podría desencadenar consecuencias nunca imaginadas en materia de lluvias caudalosas en cortos periodos de tiempo e inundaciones causadas por la subida de los ríos.
Este fenómeno ha sido el desencadenante histórico del desplazamiento de miles de personas hacia zonas más altas, obligándolas a abandonar sus hogares y ocupar espacios públicos y privados durante meses a la espera de condiciones para retornar.
En la memoria de la población siguen vigentes los antecedentes de las crecidas en el puerto de Asunción que a finales de mayo de 1983 el río Paraguay alcanzó su récord de 9 metros con 1 centímetro, en 1992 superó los 8 metros, entre 2015 y 2016 llegó a 7 metros con 88 centímetros, mientras que en 2019 registró un pico de 7 metros con 58 centímetros.
Lea más: El Niño llegaría en agosto al Paraguay: ¿Qué implica este fenómeno climático?
A este fenómeno climático se suma la amenaza de un grave impacto ambiental y de contaminación por el ingreso de agua a los asentamientos. El laboratorio Geolab de la Agencia Espacial del Paraguay (AEP) elaboró informes con ensayos informáticos y la superposición de imágenes satelitales públicas y propias, determinando que un escenario de inundación afectaría a gran parte del Bañado Sur, incluyendo el vertedero Cateura y su área circundante.
Falta de infraestructura
El reporte indica que se toma como referencia la crecida de mayo de 1983 y que la afectación a la infraestructura del relleno sanitario de Cateura es inminente.
Animaciones digitales muestran que el río podría llegar a más de 10 metros, un escenario calificado como catastrófico debido a que la pileta de líquidos lixiviados –producto de millones de toneladas de basura acumulada por años– se encuentra a esa cota.
El presidente de la Agencia Espacial del Paraguay explicó que el riesgo en Cateura no proviene solo de la crecida del río, sino también del volumen de agua que caiga en pocas horas.
Enfatizó que si en las zonas bajas los arroyos tributarios que desembocan en el río Paraguay están colmatados y no se limpian para permitir el escurrimiento, el desarrollo pluvial provocará que el agua retroceda hacia ese sector.
Asimismo, se advierte que la producción de residuos no se limita a la pileta del vertedero, sino que también ocurre en los asentamientos precarios del humedal.
En estos sectores, los pobladores rellenan el terreno de manera artificial cargando tierra sobre residuos orgánicos no separados para ganar espacio. Dicho soterramiento no controlado convierte a los bañados rellenados precariamente en fuentes adicionales de contaminantes.