06 jun. 2026

Inmersión

El Gobierno de los economistas no puede entender el porqué, después de tantos viajes al exterior y la repetición machacona de haber alcanzado el grado de inversión de una de las tres calificadoras de riesgo, no vienen las inversiones.

La carne sube un 50% y la gente está descontenta y lo expresa de diferentes maneras. Un atribulado Leite afirma que no sirve de nada el grado de inversión, total varios países como Singapur, Brasil o China no lo tienen, pero están llenos de inversionistas. El primero fue implacable con los corruptos después de haber sido vendido a Malasia y recuperado su soberanía.

El actual embajador de Cartes en los EEUU plantea que para que vengan las inversiones como mínimo 10 pirá guasu (grandes popes) de la política tienen que ir presos y con ellos, otros 10 grandes empresarios que hacen negocios con el Estado que tiene más 2 mil millones de dólares por repartir en sobres o maletines cada año.

La idea no está mala, solo que él mismo quien lo afirma es parte del esquema que dice condenar. La razón por la que no vienen los inversionistas es claramente por falta de justicia y en eso el ex senador es claro: No tenemos Fiscalía. En realidad, no tenemos políticos que quieran limpiar la cloaca. Al fiscal general, lo ponen y lo sacan ellos. Si no hay voluntad de cambiar esa lógica, claramente tendremos que medir anualmente el grado de inmersión antes que el de inversión.

No hay un solo pez grande en prisión. Los mexicanos y peruanos que tienen el mismo estatus, de vez en cuando, meten preso a algunos para sostener el grado. Nosotros es probable que lo perdamos si seguimos en el tranco opuesto. Un ex par de gobernadores de Pdte. Hayes y otro de Central pasaron unos días bajo la sombra, pero hoy se exhiben libres ante los ojos de todos. El chaqueño, es hermano del presidente del Congreso quien estuvo hace unos días por los EEUU y donde le habrán repetido que al menos por marketing algo deben hacer para hacer creer que hay justicia para los ladrones en el Paraguay.

El mismo subsecretario Landau, cuyo padre fue embajador americano en los tiempos del tirano Stroessner, en algún momento les habrá recordado que todo lo que piden puede ser dado si tuviéramos un país con institucionalidad sólida. Pero si llevan a Leite de embajador y se les une Dionisio Amarilla en el tour de viaje llevando el informe de la CBI, redactado por ambos en el que condenan a las organizaciones intermedias, cuyo reporte luego es degradado por el mismo Departamento de Estado que lo considera una persecución, poca ayuda le pueden dar al país. Seguiremos en grado de inmersión mientras los poderes del Estado no adecuen su comportamiento a la Constitución y a las leyes.

El grupo que visitó EEUU es el mismo que violó su reglamento que decía que con 30 votos podían destituir a una senadora del cargo, pero cuando vieron que no les alcanzaba lo redujeron a 23. Esto se reclama a una Corte temerosa e inútil que aún no se animó a fallar en el caso. Los senadores, entre ellos Núñez, ya adelantaron que si falla en contra de ellos sencillamente no le harán caso. Y después, queremos que el grado de inversión juegue a favor del país.

Los grandes responsables de nuestra inmersión son quienes administran el poder. Ellos no quieren que este país se desarrolle, se eduque, se sane y menos esté seguro. Les gusta este país así como está. Alta impunidad, descontrol del gasto público, desarreglo de las cuentas que llega al grado en el que ANDE deja sin luz a la morosa Essap que no brinda en consecuencia agua a miles de usuarios. El Ministerio de Economía no sabe el monto de lo adeudado que se le sugiere desde afuera: Una libreta de almacén como mecanismo de solución. ¡Ah, y el próximo año tendremos 45 días de vacaciones de invierno porque se juega el mundial!

El verdadero Gobierno ya no cree ni en sus propias fuerzas y convoca a un outsider a pelear por la Intendencia asuncena. Los políticos hacen que no les gusta y corcovean solo para negociar algunos nombres para la Concejalía de una ciudad destrozada por su propia corrupción. Hay que traer de nuevo al pastor Cash Luna (que nombre apropiado) para que haga arrodillar a Latorre y otros en una oración que saque al país de la inmersión, no en agua bendita, sino de la ciénaga de la corrupción en la que estamos porque esto no da más.

Más contenido de esta sección