13 ene. 2026

Inaceptable abandono de las comunidades del Alto Paraguay

Las diversas comunidades que habitan en el Alto Paraguay subsisten en el permanente olvido y abandono por parte de las autoridades. No solamente son frecuentemente golpeadas por las emergencias climatológicas, sino que además carecen de los servicios elementales; no tienen vías de comunicación, así como tampoco acceso a infraestructura de servicios públicos básicos. En estos días, miles de pobladores atraviesan nuevamente una situación grave: están aislados, sin acceso a asistencia en salud y sufren una grave carencia alimentaria.

Gran repercusión tuvo en los medios de comunicación la situación que en estos días está atravesando la población de Bahía Negra, en donde se ha declarado emergencia, debido a su aislamiento. Lamentablemente, hemos de decir que las comunidades del Alto Paraguay padecen prácticamente los 365 días del año esta condición.

Bahía Negra y muchas otras comunidades en el Departamento de Alto Paraguay sufren el aislamiento por la falta de vías transitables después de las recientes precipitaciones registradas en la zona. Frente a esta situación, el Municipio se vio obligado a declarar estado de emergencia.

Para resolver el grave problema de desabastecimiento alimentario de la población, el pasado miércoles, comenzó un operativo de la Armada Paraguaya, el cual consiste en enviar al buque P01 Capitán Cabral, cargado de alimentos no perecederos para la población desabastecida y aislada. Este procedimiento se realiza en el marco de la asistencia humanitaria para 750 familias chaqueñas y mayoritariamente indígenas, que desde hace 24 días se encuentran aisladas.

El buque de la Armada Paraguaya transporta 30.000 kilos de mercaderías, harina, aceite, arroz y productos no perecederos, así como elementos de higiene, distribuidos en 1.000 kits, lo cual debería resultar una noticia al menos positiva.

El problema, sin embargo, es que el buque, que zarpó con destino a Carmelo Peralta, tardará cinco días en llegar, y una vez que lleguen al lugar, deberán transportar los víveres hasta Bahía Negra, distante a 249 kilómetros de ahí, lo que implicará otros dos días más de navegación. En total, pues, la ayuda llegará en siete días. Está previsto que la ayuda urgente que envía el Gobierno, asistencia alimentaria de emergencia, llegue el jueves 7 de marzo.

Para un lector que no esté familiarizado con la realidad del país le resultará complicado de entender lo absurdo de esta situación, después de todo, Paraguay no experimenta actualmente un conflicto armado en su territorio, salvo obviamente el accionar del crimen organizado y de los narcotraficantes. Por eso, es difícil explicar el porqué cerca de mil familias paraguayas se encuentren aisladas en una zona, sin caminos, sin alimentos y sin posibilidad de asistencia médica. El Alto Paraguay no es una zona de guerra, nadie está bombardeando a su población, vale decir que no es una zona peligrosa como otros lugares del planeta, donde no cesan de caer las bombas. Es inentendible para el lector de afuera que el Gobierno demore una semana en llegar con la ayuda urgente, en pleno siglo XXI y con todas las posibilidades de comunicación instantánea que ofrece la tecnología.

La explicación viene dada por la indiferencia y la negligencia de sucesivos gobiernos. Es por eso que los pobladores de departamentos como Boquerón y Alto Paraguay, en el Chaco paraguayo, siguen siendo víctimas de las extremas condiciones climáticas. Hoy están aislados por el mal estado de los precarios caminos debido a las lluvias, pero hace escasos meses estuvieron viviendo una situación extrema debido a la sequía que golpeó duramente tanto a las personas como a la fauna silvestre, cuando la ola de calor produjo más de una decena de muertes súbitas de trabajadores, así como la agonía de animales silvestres muertos por la falta de agua.

Alto Paraguay vive tristemente una permanente situación de emergencia debido a la total ausencia del Estado, a pesar de que en la zona haya autoridades electas, gobernadores e intendentes que disponen de recursos para asistir a la población, pero es evidente que no lo hacen, aunque su único trabajo es asegurar el bienestar de la población. Las declaraciones de emergencia, así como los buques, por lo general, tardan mucho en llegar.

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