22 mar. 2026

Los baches de Avelino Martínez muestran apatía de autoridades

La situación de la avenida Avelino Martínez no es nueva. Hace más de dos años la Municipalidad de San Lorenzo había declarado emergencia vial debido a su desastroso estado y lanzó prácticamente un grito desesperado de auxilio al Ministerio de Obras Públicas. Desde entonces, se perfiló un proyecto de rehabilitación, se licitó la obra que ya fue adjudicada, sin embargo no hay novedades al respecto y la ciudadanía que necesita transitar por la importante avenida del Departamento Central sigue padeciendo la abulia de las autoridades.

Hace un año, Última Hora publicaba una información sobre un recorrido a lo largo del tramo de la avenida Avelino Martínez, de la ciudad de San Lorenzo. Y decía que, desde su inicio en la intersección con Tres Bocas hasta su final con la intersección en la ruta PY02, había 109 baches, baches de todas formas y tamaños, baches que son el cotidiano e interminable castigo para la ciudadanía. Desde entonces, poco ha cambiado en dicha avenida.
Al corto tramo de más de 6 kilómetros, los vecinos llaman como ‘‘zona de bombardeo’’, y los baches y pozos nunca han podido ser erradicados porque la vía precisa de soluciones de fondo no ocasionales retoques.

Con esta avenida sucede que, además de falta de interés demostrado por las autoridades del Gobierno central y la impotencia del Gobierno municipal, la misma vía padece de problemas estructurales serios; en ella confluyen varias cuencas, por lo que toda agua de lluvia que se desliza de un lado y de otro va a parar sobre Avelino Martínez. Las soluciones paliativas son efímeras, tapar baches prácticamente es una obra inútil pues duran muy poco tiempo.

En noviembre de 2023, la Municipalidad de San Lorenzo declaró en emergencia vial a la avenida Avelino Martínez por el deterioro significativo que compromete la seguridad de conductores, peatones y frentistas y habían solicitado al Ministerio de Obras Públicas (MOPC), la realización de un estudio de planificación y proyecto de desagüe pluvial para su mejoramiento integral.

Después de tanta espera y tantos perjuicios, el MOPC anunció en julio del año pasado se anunciaba la adjudicación del tan anhelado proyecto de rehabilitación de la avenida Avelino Martínez. “Buena noticia para todo San Lorenzo... Hemos concluido un proceso de una obra que va a traer muchísimos beneficios para toda la ciudadanía de San Lorenzo”, decía la ministra. Son casi 6 kilómetros los que deberá abarcar la obra, desde el empalme con la ruta PY01, en la zona de Tres Bocas, hasta su conexión con la ruta PY02, en pleno centro de San Lorenzo; la avenida forma parte de la Ruta Departamental 068 y es un fundamental nexo dentro de la red vial del departamento de Central.

La titular del MOPC agregaba en la ocasión que la intervención se enmarcaba en el Plan Central y forma parte de las acciones orientadas a mejorar el transporte público y la calidad de vida de los ciudadanos. El proyecto incluiría una rehabilitación estructural integral con pavimento de hormigón hidráulico sobre base granular y subrasante mejorada, incorporando drenes longitudinales, cordones cuneta, badenes y geotextil, adaptados al entorno urbano existente. Así también, en las calles transversales se realizará la remoción total del pavimento actual y su posterior rehabilitación con regularización y carpeta de concreto asfáltico. El costo sobrepasaba los G. 242 mil millones.

En julio decían que las obras iniciarían en setiembre, sin embargo, culminó el año 2025 sin que hubiera noticias sobre el inicio de las obras, pero sí con los mismos reclamos de la población, harta de los baches, pozos y aguas servidas, y del grave problema que causan estos en los vehículos.

Lamentablemente, el terrible estado en el que se encuentra la avenida Avelino Martínez, en San Lorenzo, encarna la realidad de nuestro gobierno central y de nuestros gobiernos municipales, absolutamente indiferentes a los problemas y necesidades de la gente. Representa asimismo el discurso vacío y las promesas que nunca se cumplen, como asimismo la impunidad de autoridades electas y funcionarios, y la incapacidad de unir esfuerzos para trabajar por el bienestar de la población.

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