Almudena Ruiz, hija del artista Delfín Roque Koki Ruiz, manifestó a Última Hora que el preparativo para el Tañarandy ya inició en enero pasado cuando ya idearon la temática de cómo representarán este año la Pasión y Muerte de Jesús.
Mencionó que quisieron explorar el estilo gótico, que su padre nunca lo realizó. A partir de ahí iniciaron los bocetos y luego con el equipo de trabajo probaron los materiales y llegaron a lo que fue el resultado.
Manifestó que la procesión tiene muchos elementos de fuego que forman parte de una organización muy grande y que hay toda una estructura que se está armando.
Lea más: Estacioneros rinden un emotivo homenaje a Koki Ruiz en Tañarandy
“Este año el retablo tiene una inspiración en lo gótico, pero no tiene como un artista directo que representamos así como hicimos con la Última Cena, de Leonardo Da Vinci, sino que hay inspiración para cada diseño”, expresó.
La parte del marco del cuadro viviente tiene caños, maderas, portafocos, que están forrados con una pintura dorada creando como una figura de oro. Los fondos están hechos con tierra y materiales más naturales.
“Estamos juntando las dos cosas porque creemos que esos eran los materiales que utilizaba mi papá. El oro y la naturaleza de la barraca fueron los dos caminos que tomamos”, agregó.
Dijo que el camino está adornado con 20 mil apepús (naranja agria) que iluminarán con más de 400 antorchas el trayecto de la Virgen Dolorosa hasta la Barraca en donde se encontrará con Jesús crucificado. Además, habrán velas en el agua en la Barraca.
Recordó que esta actividad inició en el 1992 y que su padre siempre iba innovando con algo más, iba creciendo y al perderle a Koki seguir yendo para arriba, con la vara que él dejó es bastante difícil.
Dijo que es muy especial para su familia ver el cariño que le tiene las personas a su padre porque en un primer momento empezó en la casa y fue creciendo gracias a que la gente fue llegando. Aseguró que el evento creció por el gusto de las personas y esto hace que la tradición se mantenga.
Manifestó que su abuela tenía que hacer el karu guasu de la Semana Santa lo que no le permitía participar del Vía Crucis, por lo que su padre le dijo que le iba hacer su Vía Crucis y comenzaron a hacerle entre primos, cuñados y sobrinos, formando una peregrinación. Al año siguiente se sumaron más amigos y familiares hasta que se convirtió en lo que hoy en día es Tañarandy.
“Él nunca dijo ‘el día en que yo ya no esté...’. No nos hablaba de eso. Pero en su último Viernes Santo en el 2024 recibió una distinción y dio un discurso en el que dijo que ahora sí sentía que Tañarandy ya se había vuelto una tradición, que se había vuelto de la gente y ya sabía que con su presencia o no iba a continuar”, agregó.
Sepa más: El legado de Koki se renueva en Tañarandy con inspiración gótica: La reflexión de su hija
Aseguró que su madre fue un soporte muy importante porque su esposo artista empezó a hacer arte con la gente y ella apoyó y sostuvo sobre todo al investigar los dos juntos y que su madre tuvo y tiene una colaboración muy grande.
Por último, dijo que siente la presencia de su padre cuando ve la imagen de la Virgen Dolorosa cuando le colocan las velas y flores.
“El momento en que vamos a ir es muy emocionante, es el momento en que más le recordamos a él, en general en todo el trabajo se le siente mucho a él porque le pensamos todo el tiempo. Él está operando en nosotros, en la fuerza que tenemos que tener, él está muy vivo”, expresó.
La hija de Koki anhela y espera que Tañarandy continúe siempre.