Monseñor Gabriel Escobar señaló que Fuerte Olimpo y todo el Departamento de Alto Paraguay deben ser pensados “desde los últimos, los más vulnerables”, mencionando como desafíos la necesidad de generar fuentes de trabajo, garantizar una educación de calidad, mejorar los caminos y puentes para conectar a las comunidades y combatir problemas como el abigeato.
El religioso también resaltó que el desarrollo de una comunidad requiere de la participación de todos los sectores. Sostuvo que los ciudadanos no deben ser únicamente destinatarios de las acciones del Estado, sino también protagonistas y responsables del bien común.
En ese sentido, valoró a las personas que desde diferentes ámbitos cumplen sus responsabilidades con generosidad y que, mediante sus servicios cotidianos, contribuyen especialmente al bienestar de los sectores más pequeños y vulnerables.
El obispo fue homenajeado y recibió un reconocimiento por parte del intendente de la ciudad Moisés Recalde.
Monseñor Escobar recordó la responsabilidad que tienen los ciudadanos al momento de elegir a sus autoridades y planteó la necesidad de conocer a los candidatos y sus propuestas, priorizando el bien común y las necesidades de los sectores postergados.
También, puso en el centro de su mensaje la dignidad de la persona humana, señalando que, desde la perspectiva de la Iglesia, el respeto y el cuidado de la vida deben constituir un principio fundamental para la convivencia.
El Tedeum concluyó con una invocación a la Virgen María Auxiliadora, patrona de Fuerte Olimpo y del Departamento de Alto Paraguay, pidiendo su intercesión para que la comunidad pueda avanzar hacia una sociedad donde todos tengan acceso al pan, al trabajo y a una vida digna.
Fuerte Olimpo tiene sus raíces en el periodo colonial. La ciudad nació alrededor del Fuerte Borbón, establecido el 25 de setiembre de 1792 por el capitán José Antonio de Zavala y Delgadillo, por disposición del entonces gobernador de la Provincia del Paraguay, Joaquín Alós y Brú.
La fortificación fue levantada en una zona estratégica sobre el río Paraguay, en las proximidades de los cerros conocidos como Tres Hermanos, con el objetivo de reforzar la presencia española y contener el avance portugués hacia estos territorios.
En sus primeros tiempos, la estructura del fuerte estaba construida principalmente con palmas mientras que posteriormente fue reforzada con piedra. Durante el periodo de gobierno del doctor José Gaspar Rodríguez de Francia, la fortificación adquirió mayor importancia como punto estratégico de defensa de la soberanía paraguaya y pasó a ser conocida como Fuerte Olimpo.
La historia de la comunidad también estuvo vinculada a distintos acontecimientos nacionales. El antiguo Fuerte Borbón fue considerado durante décadas un punto estratégico en el norte del territorio paraguayo y tuvo participación durante la Guerra contra la Triple Alianza.
Con el paso del tiempo, la población fue creciendo alrededor de la histórica fortificación. La ubicación junto al río Paraguay y la presencia de los cerros le dieron a Fuerte Olimpo una identidad particular dentro del territorio chaqueño, convirtiéndola además en uno de los principales puntos de acceso al Gran Pantanal paraguayo.
La jornada aniversario encuentra así a una comunidad que conserva profundas raíces históricas y culturales, pero que continúa reclamando mejores condiciones de conectividad, servicios, oportunidades laborales y desarrollo para sus habitantes.
Después del Tedeum, se realizó el tradicional desfile cívico estudiantil en la calle principal de la ciudad, en el palco de honor estuvieron presentes las autoridades locales, departamentales y nacionales además invitados especiales.
Para el mediodía se tiene el karu guasu en el tinglado municipal un evento tradicional donde los pobladores comparten un almuerzo y disfrutan de la actuación de artistas locales y nacionales que amenizan la jornada de confraternidad.