La parroquia Santa Rosa de Lima fue escenario este viernes de una emotiva jornada cargada de fe, compromiso y amor cuando 29 parejas de la zona sellaron su unión ante el altar en la segunda boda comunitaria, celebrada en esta localidad por la Fundación Santa Librada.
Entre las historias que conmovieron a los presentes destaca la de Ramona Rodríguez Cuevas (22) y Antonio Bogarín (23).
Sus caminos se cruzaron hace dos años en Tambory, una compañía del distrito de Santiago, Misiones. Ella, oriunda de Santa Rosa, trabajaba en un supermercado; él, proveniente de Hernandarias, cumplía labores para la Administración Nacional de Electricidad (ANDE).
Lo que comenzó como un encuentro casual a inicios del 2024 se transformó rápidamente en un proyecto de vida. Para mediados de ese mismo año, en el mes de agosto, decidieron convivir.
Tras superar juntos momentos difíciles –incluida su primera Navidad compartida– y con un pequeño hijo de ocho meses en brazos, la pareja no dudó en aprovechar esta oportunidad para formalizar su relación.
Nota relacionada: Cumplen el sueño de casarse, a la espera de su hijo número 11
Le puede interesar: Dieron el sí, 108 parejas en boda comunitaria
“Desde que lo vi, presentía que él iba a ser para mí”, confesó Ramona con emoción.
Por su parte, Antonio recordó un emotivo encargo que marcó su decisión: Antes de partir, su padre Jovino Bogarín, le pidió en su lecho de muerte que cuando encontrara a una mujer dispuesta a acompañarlo “en las buenas y en las malas"; no dudara en casarse con ella. “Ella es la mujer que amo”, reafirmó el joven.
Impacto comunitario y bendición familiar.
De las 29 parejas que contrajeron matrimonio en la fecha, 24 son residentes de Santa Rosa, dos llegaron desde Santa María, dos desde San Ignacio y una desde San Juan Bautista.
Esta es la segunda ocasión en que la Fundación Santa Librada desembarca en Santa Rosa con esta iniciativa; la primera se llevó a cabo el 14 de agosto de 2025, oportunidad en la que 44 parejas recibieron el sacramento.
La ceremonia religiosa estuvo a cargo del párroco Rubén Darío Colmán, quien concelebró la misa junto al vicario de la parroquia, Esteban Morínigo, y el vicario de la parroquia de Ayolas, Hugo Montiel.
Durante la homilía, el presbítero Rubén Darío Colmán expresó su profundo agradecimiento por la labor de la fundación destacando la trascendencia del acto.
“Mediante esta labor, el amor humano –que es reflejo del amor divino– se vuelve sacramento y bendición para cada una de estas familias”.
La fundación ya suma 111 bodas comunitarias y más de 7.191 matrimonios bendecidos en todo el país.