“Solo alguien que ama a su perro entendería lo que es conocer a tu mejor amigo con solo una mirada. Faraón me miró con los ojos profundos, llenos de esperanza, diciéndome: ‘Mamá, estoy enfermo, algo me pasa’”, rememora Ebeline Gamarra en una entrevista con Última Hora.
Ella es una madre soltera, tiene una hija de dos años y vive con su padre en el barrio Obrero de Asunción. La familia también está integrada por Faraón y Cleopatra, dos cachorros que fueron adoptados a partir de una publicación en Facebook.
Gamarra relata que un día llegó de su trabajo y observó que Faraón tenía los ojos azulados y estaba con poco ánimo. “Al instante se tiró sobre mis pies”, cuenta. Sin perder tiempo, lo llevó al veterinario, donde quedó internado.
Luego de varios estudios, se detectó que el cachorro, de 10 meses, sufre de ehrlichiosis, una enfermedad infecciosa grave causada por bacterias del género Ehrlichia, que se transmite a través de la picadura de garrapatas infectadas.
“El diagnóstico fue rápido, pero el tratamiento no. Implicó internación, suero, más estudios y una cuenta que crecía por día. En la veterinaria me entregaron el presupuesto y en las manos solo tenía miedo”, afirma.
Ebeline sabía que no podría afrontar todos los gastos que implicaba el tratamiento de su perro, más aún teniendo una hija de dos años. La desesperación rápidamente la invadió.
“Nadie te prepara para elegir entre el tratamiento que tu perro necesita y lo que podés pagar. Para tener que admitir que el amor no alcanza para pagar una internación”, expresa, al tiempo de agregar que incluso terminó debiendo dinero a la clínica.
@ebeline.gamarra se está muriendo mi amigo fiel
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Una difícil decisión
Al no poder costear todo el tratamiento y la internación, Ebeline le consultó al veterinario si había alguna forma de continuar el proceso desde su casa. Si bien la respuesta fue afirmativa mediante un tratamiento con pastillas, pocos días después la enfermedad avanzó y Faraón empeoró.
“Ya no abría los ojos por el dolor y ahí viene la impotencia de no saber qué más hacer, cómo pagar una internación”.
Una de las opciones que se le ocurrió fue vender hamburguesas para conseguir fondos. Sin embargo, pasados los días, no logró vender casi ninguna.
“Al principio, el silencio es cruel cuando uno más necesita ser escuchado. Publiqué las fotos y no llegaba ni un mensaje. Sentí que había expuesto mi dolor y el de Faraón para nada”, cuenta con lágrimas en los ojos.
La última opción
Cuando las puertas se van cerrando y las opciones para encontrar una salida disminuyen, uno puede tomar las decisiones más arriesgadas.
“Fue entonces que hice algo que nunca antes había hecho. Saqué mi celular y me grabé contando la historia. Era mi última carta. Veía cómo se me estaba muriendo en las manos y no podía hacer nada”, señala Ebeline.
Al principio se sintió apenada porque le resultaba difícil pedir ayuda solidaria para una mascota, pero aun así cuenta que oró y pidió que su mensaje llegara al corazón de algunas personas. Su intención seguía siendo vender hamburguesas.
El impacto de las redes sociales
A los pocos días de haber publicado los videos, Gamarra observó con mucha sorpresa cómo su video rápidamente se fue viralizando por todo el país e incluso cruzó las fronteras. Los mensajes de ayuda se fueron sumando rápidamente.
“Gente que no me conoce, que nunca acarició a Faraón, me empezó a escribir: ‘Fuerza para Faraón’. ‘Te giro G. 20.000, es poco, pero es con amor. Te manda mi perro Kiki’. ‘Yo perdí a mi perro por lo mismo, no lo dejes’”, menciona algunos ejemplos.
El mensaje emotivo llegó a cientos de personas que no dudaron en colaborar y permitieron que Faraón regresara a la veterinaria para ser internado y continuar con su tratamiento.
“Su lucha es día a día, con las plaquetas que tienen que subir. Pero hoy su historia ya no es solo la de un perro enfermo. Es la historia de todas aquellas personas que se siguen deteniendo cuando ven que un animal sufre”, analiza, ya mucho más serena.
Faraón sigue necesitando ayuda para su internación. Las personas que quieran colaborar pueden comunicarse al (0992) 746-411.