29 ago. 2025

Evalúan cambios para cálculo de salario mínimo y apuntan a un acuerdo político

Durante una audiencia pública en el Congreso Nacional, legisladores, empresarios, economistas y trabajadores debatieron sobre la viabilidad de utilizar el índice de alimentos para el nuevo cálculo del salario mínimo, en el marco del proyecto de ley que fue presentado por la senadora Esperanza Martínez. Apuntan a firmar un acuerdo político entre bancadas al respecto.

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La audiencia pública fue convocada por la proyectista, la senadora Esperanza Martínez.

Foto: Gentileza

La senadora de la oposición Esperanza Martínez lideró en la mañana de este viernes una audiencia pública que convocó para evaluar el proyecto de ley que busca modificar el método de cálculo del salario mínimo en Paraguay, con el objetivo de que refleje de manera más justa el aumento real del costo de vida de la población.

En la ocasión, Martínez comenzó lamentando que el problema en el país no solo radica en la falta de un cálculo correspondiente para los ingresos de los trabajadores, sino que también se centra en la falta de cumplimiento de otras leyes de protección social.

“El salario mínimo ha tenido un deterioro importante en los últimos años y no solo por el cálculo, sino porque otros elementos que tienen que contribuir a la calidad de vida de los trabajadores, que están por ley, no se cumplen, como el de la gratuidad en la salud, entre otros. La salud hoy, el gasto directo en el bolsillo, está casi en el 42%", afirmó.

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Explicó que el proyecto propone seguir tomando el índice de precios al consumidor (IPC), pero agregarle el índice de alimentos, a fin de que cada año sea tomado el indicador que haya tenido un mayor incremento. En ese sentido, recordó que el de los alimentos es siempre uno de los que más suben, teniendo en cuenta su volatilidad ante eventos internos y externos.

“Es uno de los ítems más sensibles a los cambios, es el más volátil. Porque encima hemos abandonado la producción y la seguridad alimentaria, el ambiente económico regional, exterior, tiene un impacto importante sobre los alimentos, en el combustible, etc. Si nosotros hubiéramos mantenido este criterio en los últimos años, hoy hubiésemos tenido un aumento significativo”, aseveró a su vez.

Ejemplificó que, entre el 2018 y el 2023, el índice de precio al consumo general aumentó solo un 28%, mientras que el indicador que mide el aumento o el consumo de los alimentos tuvo un incremento de hasta 47%.

Apuntó a que su planteamiento “no pretende ser uno revolucionario” y resolver el problema social de fondo, pero que sí puede constituirse en un camino importante para mejorar la calidad de vida de los paraguayos.

“En el contexto en el que venimos viviendo, sobre un avance extremadamente autoritario de parte del Poder Ejecutivo, y con mucha dificultad de diálogo, creemos que este puede ser un paso importante para mejorar por lo menos el cálculo. Y también vamos a seguir planteando el cumplimiento de las otras leyes, el tema de la protección social, para que la patronal cumpla con las cargas sociales del IPS, que se mantenga la estabilidad de acuerdo a la ley, el derecho colectivo, la sindicalización”, agregó Martínez.

En entrevista con los medios previo a la audiencia pública, la legisladora se pronunció en los mismos términos, pero enfatizó en que considera que el índice de alimentos es “mucho más indicador del aumento de precios de la canasta familiar que en el quintil más bajo de la población tiene una incidencia sumamente importante”.

Añadió que, si se observan los últimos 10 años, los alimentos fueron los que más se incrementaron y recordó que son volátiles respecto a la apreciación o depreciación del dólar, problemas de sequía, inundaciones, guerras, inestabilidad, entre otros factores.

“Nosotros creemos que hoy, si se hubiera aplicado este índice en los últimos 10 años, el salario que está en G. 2.800.000 y pico, tal vez estaría en G. 3.500.000 o en G. 3.400.000, digamos, si hubiéramos tomado esta tendencia. Y que sigue siendo insuficiente para los problemas”, reconoció.

Sin embargo, señaló que buscan que se llegue a un cambio “realista” y recordó que hay que seguir mirando hacia sectores como las pequeñas y medianas empresas (mipymes), instando a apostar a todos los elementos que van a ayudar al trabajador a vivir mejor.

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“Tiene que funcionar la salud gratuita. El gasto de bolsillo de medicamentos tiene que disminuir porque hay también una ley de la gratuidad que se debe cumplir. Acá en el Paraguay el salario mínimo es el techo y muchos ni siquiera le alcanzan al techo. Nosotros queremos que el salario mínimo sea el piso y que en realidad sea una base de cálculo para mejorar las condiciones de los trabajadores”, enfatizó.

De la audiencia también participaron gremios empresariales, trabajadores, economistas y legisladores, quienes apuntan a llegar a un consenso hacia un nuevo cálculo del salario mínimo. Se espera que los diferentes sectores, incluso el Banco Central del Paraguay (BCP), presenten propuestas específicas para unificar un proyecto.

Según dijo Esperanza Martínez, van a establecer una mesa de trabajo y también apuntan a firmar un acuerdo político con las bancadas, teniendo en cuenta que desde el sector oficialista, representados por los senadores Lizarella Valiente y Juan Carlos Nano Galaverna, también presentaron un proyecto similar para modificar el cálculo, pero incluyeron otros indicadores o criterios, como el crecimiento económico, la productividad laboral, entre otros.

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