El Gran Chaco Sudamericano es un inmenso bioma compartido por Argentina, Bolivia, Brasil y Paraguay. Se trata de una gran área geográfica que comparte climas, suelos, flora y fauna similares. En este territorio, la preservación ambiental y la diversidad cultural convergen frente a desafíos como la deforestación y el cambio climático.
Para conocer y comprender la relación entre la naturaleza y las comunidades originarias del Chaco existen múltiples iniciativas, proyectos y plataformas de diálogo:
DIÁLOGO, FORO E INVESTIGACIÓN
Foro Económico Mundial (World Economic Forum): Destaca el potencial de la región y plantea que la conservación y la producción agropecuaria y forestal pueden complementarse mediante la agricultura regenerativa, la trazabilidad y los bonos verdes.
Encuentro Mundial del Chaco (EMCHA): Organizado por la red de organizaciones Redes Chaco, este evento se realiza cada dos años para visibilizar las problemáticas del territorio y fomentar soluciones que nacen de los actores locales y comunidades ancestrales.
Fundación Gran Chaco: Trabaja para consolidar modelos de desarrollo productivo sostenible basados en la incorporación de tecnologías y el respeto al conocimiento ancestral de los pueblos locales.
NATURALEZA Y BIODIVERSIDAD
El ecosistema chaqueño destaca por ser el bosque seco subtropical más grande del mundo. En él convergen:
Fauna y flora: Alberga 3.400 especies de plantas, 500 de aves, 150 mamíferos, reptiles y anfibios. Especies icónicas como el yaguareté (jaguar), el tapir, el aguará guazú (zorro grande) y bosques de quebracho colorado y algarrobo predominan en la zona.
Áreas protegidas: Incluye reservas claves como el Parque Nacional Kaa Iya en Bolivia, el Parque Nacional Chaco en Argentina y el Parque Nacional Médanos del Chaco en Paraguay.
CULTURA Y PUEBLOS ORIGINARIOS
La región alberga a aproximadamente 9 millones de personas, incluyendo a 43 pueblos indígenas como los wichís, ayoreos, guaraníes y tobas. En Paraguay, la Secretaría Nacional de Turismo (Senatur) impulsa espacios como el Centro de Interpretación del Gran Chaco Sudamericano, donde se puede experimentar la naturaleza local a través de cabinas inmersivas. Estas son espacios cerrados o áreas delimitadas que utilizan tecnologías audiovisuales, realidad virtual (VR) y estímulos sensoriales para los usuarios. Su objetivo es transportar al espectador a un entorno digital, eliminando el mundo exterior y creando una fuerte sensación de presencia.