28 sept 2026

El dilema Asoban

La Asociación de Bancos del Paraguay remitió, ahora sabemos, dos cartas al BCP (fotografías de la última fueron publicadas por un diario el 20 de setiembre del 2026) en las que expone, a una entidad financiera que, según lo que la asociación de banqueros devela, tiene algunas cuestiones que la banca central, suponemos, va a transparentar.

La Asoban le dice al presidente del BCP que están dando seguimiento a otra nota previa del 18 junio del 2025 en la que se expresaba, sobre la entidad resultante de la fusión autorizada en junio del 2024, que 1) El fondeo incremental captado por el banco en cuestión no se estaba aplicando a su cartera de créditos. 2) Su nivel de cobertura de previsiones se apartaba en forma marcada del promedio del sistema financiero. 3) Una porción creciente de su resultado no provenía de la intermediación financiera.

La pregunta obligada: ¿Dónde se aplicaban los fondos que captaba, por qué las previsiones no tenían correlación con el mercado y de qué tipo de actividades que no se corresponden con la naturaleza de los bancos provenía el resultado?

Luego en la misma nota de la Asoban que apareció al público el 20/09 se profundizan otras supuestas cuestiones a considerar, 2025 versus 2024, sobre revisión de balances de la entidad en cuestión, entre ellas que el patrimonio inmovilizado refleja un crecimiento en empresas vinculadas del 82%, en bienes intangibles sobre todo sistemas informáticos en 247% y en valores al cobro intragrupo 430 por ciento; cinco partidas de los propios estados financieros aparentemente se vincularían con empresas del grupo y suman 2,9 billones de guaraníes lo que es aproximadamente 133 por ciento del patrimonio efectivo de 2,2 billones de guaraníes, la Asoban le pregunta al BCP si esta exposición con vinculadas debería ser deducida o no de su patrimonio efectivo, en la opinión escrita de la asociación en la carta se entiende que sí; el crecimiento por absorción de la otra entidad con facilidades regulatorias (diferimiento de las pérdidas de la entidad absorbida en sus resultados hasta en 20 años), no fue capitalizado, dice Asoban, ya que dicha absorción no se hizo sobre el supuesto de que la entidad absorbente aportaría capital propio suficiente para sostener los riesgos que incorpora, de cada 10 guaraníes de crecimiento, solo uno provino del capital propio y nueve guaraníes de capital ajeno; la participación de la entidad como depositaria de fondos de organismos y entidades del Estado pasó de ser el 5,7 por ciento del total en bancos en el 2024 al 18,6 por ciento a diciembre del 2025, convirtiéndose en la segunda depositaria de este tipo de recursos luego del BNF en el 2025; dentro de la composición de los resultados de la entidad una buena parte no proviene de la intermediación financiera, sino que de dos partidas de denominación genérica las cuales son alquileres cobrados por G. 180.000 millones y proyectos por 200.000 millones, aproximadamente. Luego, resultados extraordinarios con partes vinculadas suman G. 582.230 millones, más del doble del ejercicio anterior.

Se podría decir que, a pesar de todo lo anterior, la entidad tiene satisfactorio el indicador de solvencia: 1) Investigando, justamente porque hubo la excepción de diferimiento de 20 años de las pérdidas de la entidad absorbida, que es fundamental. 2) Crucial, los fondos públicos y los del IPS también son la otra pata de su solvencia. En el caso del IPS, según la Contraloría, se modificó la norma para asegurar que se pueda invertir en entidades con menor antigüedad, con calificación menor a las normas anteriores y por encima de determinados límites. Esto no puede revertirse en forma alguna para asegurar al banco su solvencia. 3) Su capital que está basado en participaciones en empresas vinculadas, e intangibles como sistemas, que la Asoban cree exageradas, debería ser controlable o enmendable, o podría recibir más capital de socios; 4) Hay un marketing agresivo para conquistar al público y lobby político regulatorio, se supone, extraordinario de alta energía que, ceteris paribus, garantizaría la tranquilidad. El banco, nominalmente, funciona bien, su solvencia de alrededor del 15% es superior al 12% requerido por las normas.

Además, ya no hay lugar para engaños. Todo se puede corregir. La semana pasada la noticia inesperada fue que Hernan Rivas le engañó a toda la cúpula de Honor Colorado, según expresiones de sus principales exponentes. Luego, a su partido, a los legisladores que lo defendían en público, al presidente Peña que al comienzo no tenía vergüenza del presidente del JEM; probablemente, a todos los ministros de la Corte de Justicia, a todos los funcionarios de la justicia que podrían haber sido juzgados por el hoy condenado y a la mayoría de los abogados del país. Conclusión: Era un “refinado abogado” con muchísimo poder en el mundo de la justicia, pero, que en realidad no era un profesional diplomado conforme a lo que exigen las normas. La justicia actuó y fue punido. Dicho esto, se sospecha que realizaba actividades opacas con la autorización que le dieron.

En conclusión, se supone que esto no va a pasar en el mercado financiero. Creemos que el banco en cuestión es serio, la confianza es clave en el mercado de mercados, el financiero. Y, entendemos que el BCP, el ex presidente HC actual presidente de la ANR y sus legisladores, con la Asoban, están haciendo lo correcto. Y, como diría mi suegra española “si estamos atentos no nos cogerán de sorpresa”. ¡Saludos cordiales!

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