05 mar. 2026

El “bus chatarra” sigue imponiéndose al “tren ligero”

Teníamos un tren… hace mucho. Hoy solo queda una institución que lo administraba y que le dio partida de defunción. Pero esta empresa –Fepasa se llama– sigue existiendo con centenares de funcionarios, en un patrimonio histórico que se cae a pedazos. Ya no tiene vías ni estaciones, vagones ni locomotoras, pero será la encargada de liderar el “renacimiento ferroviario” del Paraguay.

Aunque este cuento parezca de ciencia ficción, podría ser la razón –junto a otras varias– por la que deberíamos dudar cuando desde el Gobierno se nos anuncian intervenciones para la solución de algunos de los problemas del tránsito en la capital. Las que vendrán de la mano, precisamente, de esta empresa, en función de lo que se ha dicho o hecho, en los últimos tiempos. Por lo que el fenómeno es digno de ser analizado para no caer en el “plagueo” estéril que suele conducirnos a los mismos “callejones sin salida” en los que nos metemos con gran vocación masoquista.

Debería considerarse en primer lugar: ¿Por qué el Ministerio de Obras Públicas tiene que proponer las reformas y hasta hacerse cargo de iniciativas que corresponden al ámbito municipal? Y … ¿Cuál es la razón por la que ningún organismo de Contraloría se haya manifestado ante esta anomalía? O, ¿deberíamos suponer que “la mayoría manda” aún a pesar de lo que establece la Constitución Nacional?

Porque estamos hablando de una grave lesión a la autonomía municipal: Fundamento de la descentralización del Estado y doctrina de sustento de toda República democrática.

Sobre el tema y más que las acciones legales correspondientes, se requiere tal vez de un curso acelerado de “lectura comprensiva” sobre la Carta Magna (y de otras leyes) para que las pautas de la acción pública se ciñan a lo que corresponda y no con base en sinrazones dirimidas por fuera de las instituciones.

Podría ser que la excusa se deba a que los intendentes –y los representantes en general– estuvieran últimamente un tanto “despistados” sobre sus roles. Pues con relación a lo que hemos estado escuchando desde hace un tiempo ya largo y hasta hace unas horas. ¿Por qué tenemos a tantos exponentes del Gobierno Central pontificando sobre las “maravillas” del tren ligero?

Un asunto de exclusiva competencia municipal además del hecho que en la eventual construcción del sistema, se comprometerán territorios y bienes municipales; así como se afectará la actividad de la capital y del entorno metropolitano, a tenor de lo que se anuncia.

Conviene recordar por lo mismo, lo que significó en su momento el frustrado proyecto del Metrobús para que pueda aquilatarse la magnitud de los conflictos que se avecinan.

Con una serie de intervenciones y actividades que harán más que difícil el desenvolvimiento de la gente; en Asunción como en el resto de las ciudades de dicho entorno.

Entonces, de nuevo ¿A qué motivos podría deberse tanta condescendencia y silencio sobre asuntos de semejante importancia? Y, ¿cuál es la razón por la que el estamento municipal se ha enmudecido sobre el tema? ¿Quién o quiénes han impuesto a la autoridad municipal de que “no se meta”?

Porque, finalmente, los conflictos derivados del proyecto y de su eventual ejecución seguirán siendo inevitablemente locales. Debido a que hasta el momento, la iniciativa no se ha dejado ver sin nada más que encendidos discursos; sin que sepamos nada de algunas cuestiones fundamentales:

¿De cuántos kilómetros se compondrá el trayecto completo? ¿Dónde comenzará y dónde finalizará el recorrido? ¿Dónde exactamente se localizarán las estaciones? ¿De qué manera y con qué procedimiento se pretende la convivencia del tren ligero con el sistema de buses actualmente vigente?

¿Cómo se resolverán las “incompatibilidades” del antiguo sistema de una sola vía, con el que entrará en vigencia? ¿Se han previsto los inconvenientes de su inserción en la trama urbana actual? Teniendo en cuenta que las vías cruzarán nudos importantes, como los cruces con: Avda. Mdme. Lynch, De la Victoria, San Martín, Choferes del Chaco/Sacramento, Kubischetk/Brasilia, Gral. Santos, Perú, por señalar solamente los más importantes. ¿O serán otros viaductos a agregarse a la ya complicada malla vial asuncena?

Creo que estamos de acuerdo en que la obra es necesaria.

Que es hora de iniciar la incorporación de un sistema de transporte masivo para los usuarios de la ciudad (y del resto del territorio nacional) con los mejores instrumentos y tecnologías.

Un sistema rápido, eficiente, con amplia cobertura desde la madrugada hasta la medianoche; no costoso (si es que no pudiera ser económico), que pudiera combinarse si fuera posible con los sistemas actuales. Además, de toda la complementación necesaria con todos los aspectos urbanos desde la seguridad hasta el fortalecimiento del verde, con intervenciones y procesos bien programados, rápidos y eficientes.

Ya es hora de que terminen los fraudes, las mentiras y esa sensación, rara y desagradable, de que vamos de nuevo hacia la improvisación que suele ser probablemente alentada por la parsimonia ciudadana porque a las preguntas mencionadas y sin las respuestas correspondientes, quedan todavía otras incógnitas –muchas– que nos conducen al parecer hacia un nuevo fiasco.

Con el problema que si verificado el mismo, nada se investiga, nadie es cuestionado por nada, para que la ciudadanía siga esperando el otro tren.

El tren fantasma que, puntual, rápido y sin contratos, se llevará en sus vagones, nuestra nueva desilusión...

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