Como buena fan de las películas, debo admitir que hay años que, con el paso del tiempo, adquieren un significado especial para la industria cinematográfica. El 2006 fue uno de ellos. A diferencia de otras temporadas dominadas por un solo género o una gran franquicia, ese año ofreció una combinación poco frecuente de dramas premiados, películas de acción que revitalizaron sagas históricas, animaciones destinadas a convertirse en clásicos familiares y comedias que terminaron instalándose en la cultura popular.
Todas las cintas están disponibles en las plataformas de streaming.
Los clásicos de siempre
Entre las películas que mejor resistieron el paso del tiempo aparece El diablo viste a la moda, dirigida por David Frankel. Lo que inicialmente fue presentada como una comedia sobre el competitivo mundo editorial terminó convirtiéndose en un verdadero fenómeno cultural. La interpretación de Meryl Streep como Miranda Priestly redefinió el concepto de la jefa exigente y se transformó en uno de los personajes femeninos más recordados del cine moderno.
Tanto fue el éxito de esta producción que dos décadas después llegó la tan esperada segunda entrega volviendo a conquistar al público, tanto de la vieja escuela como al público joven.
En el ámbito de la acción, Casino Royale representó un renacimiento para James Bond. Daniel Craig asumió el desafío de suceder a Pierce Brosnan ofreciendo una versión mucho más física, vulnerable y realista del espía británico. La apuesta dividió opiniones en su estreno, pero con el tiempo terminó siendo considerada una de las mejores entregas de toda la franquicia.
Ese mismo año, Martin Scorsese finalmente obtuvo el Oscar como Mejor Director gracias a Los infiltrados, un intenso thriller policial protagonizado por Leonardo DiCaprio, Matt Damon y Jack Nicholson. La película, además de quedarse con el premio mayor de la Academia, consolidó un estilo narrativo que continúa siendo referencia para el género criminal.
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Historias que marcan
No todas las películas alcanzaron inmediatamente el reconocimiento que hoy poseen. El gran truco, de Christopher Nolan, fue recibida con buenas críticas, pero su verdadera dimensión comenzó a apreciarse con el paso de los años. Su estructura narrativa, los giros argumentales y la rivalidad entre los personajes interpretados por Hugh Jackman y Christian Bale la convirtieron en una de las obras más valoradas del director.
Algo similar ocurrió con Hijos de los hombres, de Alfonso Cuarón. Aunque su rendimiento comercial fue discreto durante su estreno, hoy es considerada una de las mejores películas de ciencia ficción del siglo XXI.
Por su parte, El laberinto del fauno, de Guillermo del Toro, se convirtió en una joya del séptimo arte y marcó un antes y un después en la pantalla grande con una forma distinta de combinar fantasía y realidad histórica. Ambientada en la España franquista, la película conquistó a la crítica internacional por su potencia visual y su profundidad narrativa, obteniendo tres premios Oscar y asegurándose un lugar privilegiado entre las mejores producciones de habla hispana.
Apuestas maestras
En el terreno de las aventuras, Piratas del Caribe: El cofre del hombre muerto llevó la franquicia protagonizada por Johnny Depp a un nuevo nivel de popularidad, batiendo récords de recaudación y consolidando al capitán Jack Sparrow como uno de los personajes más emblemáticos del cine del siglo XXI.
Foto: Gentileza.
La década pasada estuvo marcada por grandes apuestas comerciales y adaptaciones que generaron enorme expectativa. El código Da Vinci, basada en la exitosa novela de Dan Brown y dirigida por Ron Howard, llegó a los cines envuelta en polémicas por su interpretación de la historia del cristianismo, convirtiéndose en uno de los estrenos más comentados del año y en un fenómeno de taquilla. En el terreno de las aventuras, Piratas del Caribe: El cofre del hombre muerto llevó la franquicia protagonizada por Johnny Depp a un nuevo nivel de popularidad, batiendo récords de recaudación y consolidando al capitán Jack Sparrow como uno de los personajes más emblemáticos del cine del siglo XXI.
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De generación en generación
Si existe una producción que logró unir a niños y adultos fue Cars. Pixar presentó una historia sencilla, pero cargada de valores como la amistad, la humildad y el compañerismo. Dos décadas después, Rayo McQueen continúa siendo uno de los personajes más populares del estudio, impulsando secuelas, cortometrajes, series y una amplia línea de productos.
Otras cintas que están entre las favoritas de varias generaciones son Diamante de sangre, con Leonardo DiCaprio; Happy Feet, ganadora del Óscar a Mejor Película Animada; Rocky Balboa, que devolvió al icónico boxeador a la pantalla que dio pie a más franquicias que siguen conquistando a generaciones; Click: Perdiendo el control, protagonizada por Adam Sandler; Dreamgirls, Vecinos invasores, Monster House: La casa de los sustos y Un paso adelante.