“Está mal vestido. No come esa criatura, incluso ayer me fui para hacer su diagnóstico y me sale la licenciada que ya había venido por un cuadro de hambre. Yo me quedé sorprendida”, relató la tía al comentar el caso del niño a medios de prensa este lunes.
La mujer rescató a su sobrino de la casa de la abuela, quien lo mantenía maniatado con cadenas.
“Necesito realmente ayuda para esta criatura, porque él no tiene ropa, no tiene prácticamente, y hace dos años que falleció su mamá y quedó bajo el resguardo de su abuela”, relató, a la par de mencionar que la tutora “es muy problemática” y que enfrentaron problemas con ella.
“Siempre nos demanda por cualquier estupidez, y esta vez dije que ya no me voy a callar, voy a ser la voz de esa criatura que está necesitando de nosotros porque no es justo lo que él está viviendo”, comentó la tía.
La mujer relató que los bomberos fueron testigos de cuando la criatura asustada temía que su abuela llegue mientras estaba siendo amparado. “Está totalmente asustada la criatura y yo necesito que se haga justicia”, insistió.
Asimismo, mencionó que hicieron uso de una pinza para lograr liberar sus manos atadas que se encontraban moradas. “En los pies, él logro sacarse para poder correr y cruzar hacia mi casa”, comentó, al relatar que también estaba atado de los pies.
“No es la primera vez que le juegan y pegan a esta criatura, no es la manera. Vos tenes que hablarle nomás, no es pegarle de esa manera”, reprochó.
Lea más: El barrio San Francisco, el drama de un proyecto modelo que se convirtió en zona roja
Al ser consultado sobre el padre del menor, la tía comentó que el papá envió al niño un G. 150.000 en la semana que fue recibido por la abuela y que esta no le compró nada.
La tía agregó que el padre vive en la ciudad de Limpio, del Departamento Central, y se desempeña como navegante y por esa razón está la mayor parte del tiempo ausente.
“No tengo contacto con él. Yo quiero que se comunique conmigo para ver si es que no se pueda quedar él con la criatura, que él tenga la custodia”, manifestó la tía, quien aseguró que ahora tiene la potestad sobre el niño de 10 años.
Asimismo, mencionó que solicitó en la comisaria una orden de restricción para alejar a la abuela, que suele hacer uso de su influencia para volver a llevar al menor.
Puede interesarle: Rescatan a 42 niños y adolescentes indígenas en situación de vulnerabilidad en Ciudad del Este
“Aparece nomás con policía muchas veces. Ella dice que todos los policías son sus amigos, todos los jueces y fiscales son sus amistades. Eso es lo primero que te dice y nosotros por miedo; —yo trabajo, no amanezco en mi cama— y no queremos andar así”, expresó.
La tía del niño agregó que recibió comunicación de la Defensoría de la Niñez y que está pendiente una evaluación psicológica para su sobrino.
Por otro lado, mencionó que la abuela alegó haber encadenado al menor porque se había ido solo al Jardín Botánico, lo que la tía desmintió “porque él se fue con otra tía y yo le traje nuevamente conmigo”, aseguró.