El presidente de la República, acompañado de su familia, recorría una fábrica. El empresario le mostraba orgulloso la inversión, los costos, lo que significaba para el país, los empleos que generará, etc. El presidente apenas lo escucha. Su atención estaba enfocada en un espectacular auto deportivo. Miró al anfitrión, indicando con el dedo hacia el estacionamiento y le preguntó cuánto le costó y de dónde compró. El empresario, azorado por la pregunta, quedó sorprendido. Pensó que le interrogaría sobre los beneficios de la inversión, pero se dio cuenta que ese tema no le interesaba. Entonces le dio los detalles, luego el presidente abandonó el lugar. El inversor quedó con angustia. No lograba descifrar si la pregunta era un interés genuino o un revestido pedido de coima en cuatro ruedas.
No se sabe qué decisión tomó.
Esta anécdota es real y sucedió en un lejano período presidencial. Vale la anécdota para mostrar la desconexión de quienes ejercen el poder, que ni siquiera disimulan su codicia a sabiendas que su lapicera tiene tinta por poco rato.
Es lo que pasa en toda administración de Gobierno, cuya voracidad empieza por la cabeza y se distribuye en las miles de ramificaciones de quienes manejan los fondos públicos. Apenas asumen, todos apuran los negocios para esquilmar la mayor cantidad posible. Los maletines existen y no es leyenda urbana.
Estos días fueron muy reveladores. El epicentro estuvo en la pésima atención de la salud pública y del IPS, ese calvario que sufren día a día miles de personas. Las malas noticias no dieron respiro: Muere Braulio en el IPS esperando un cateterismo de urgencia. Muere María Victoria tras dar a luz en un hospital de Loma Pytã. Muere la enfermera Hiliana en el hospital de Paraguarí, tres días después de dar a luz. En todos los casos hubo comportamiento inhumano de los funcionarios para con los familiares y está por verse si no eran muertes evitables. El caso Braulio fue una negligencia criminal porque el angiógrafo dejó de funcionar horas antes de la intervención. Lo peor, las autoridades estaban en conocimiento de la falta de mantenimiento.
Pero los altos jefes son como ese presidente obsesionado con el lujoso auto ajeno, más interesados en sacar partido de los negocios, repartiendo a diestra y siniestra las riquezas del Estado a la red corrupta y prebendaria que le permitirá transitar, a él y su familia, una vida sin trastornos. Total, el ajuste lo paga la gente; el cuerpo lo pone la gente.
Nada los detiene, ni los escándalos, ni las muertes ni llantos en vivo y en directo.
Es el caso del IPS, en medio de la crisis, se dio a conocer una licitación para el servicio de lavandería por USD 25 millones, con sospechosos costos de otros rubros, además de las sábanas. ¿Alguna vez se sentarán a analizar las adjudicaciones buscando ahorrar o pensar al menos en la pertinencia de algunas compras mientras faltan insumos mínimos? Por dar un ejemplo: el costo anual del mantenimiento del angiógrafo no llega a USD 470 mil.
La crisis del IPS provocó también la renuncia de dos consejeros: Carlos Pereira y José Emilio Argaña, cansados de reclamar y tener como respuesta el frío desinterés para resolver las urgencias de los asegurados. Son los dos que justamente no han firmado la licitación de la lavandería y quienes siempre cuestionan, preguntan y exigen informes cada vez que alguna “compra” aparece en el camino. Argaña no da lugar a especulaciones: “Nada tengo que ver con los malos manejos de algunos funcionarios que ocupan cargos de decisión en el Instituto de Previsión Social y que en su momento yo puse a su conocimiento ciertas irregularidades, que de no tomar medidas rectificatorias, las mismas seguirán ocurriendo”. O sea, el presidente Santiago Peña y el titular del IPS, Jorge Brítez, fueron avisados por los dos consejeros de los “malos manejos”, de las irregularidades, de las futuras tragedias. Pero nadie les hizo caso, por eso decidieron irse.
HIERRO CALIENTE. El caso salud pública es igual o peor. Hasta el ministro de Economía, Carlos Fernández, lanzó sospechas sobre posible sobrefacturación de medicamentos, dando credibilidad a esa aceitada y ancestral alianza entre administradores de salud y las farmacéuticas. “Si la licitación es por 150 millones de dólares, los medicamentos llegan la mitad, el resto es la repartija”, cuentan ex jefes que no denuncian por temor a represalias.
El presidente Peña, tras su visita a Emiratos Árabes Unidos, donde paseó exultante en autos de alta gama, llega a un país en crisis que no se resuelven con relatos sobre futuras inversiones o señalando el privilegio de estar sentado a la derecha de Donald Trump, sino ejerciendo su poder para resolver los problemas de la gente.
Alguien le debe sugerir que antes de su próximo viaje debería intervenir el IPS, cuya crisis no se soluciona destituyendo a funcionarios de segunda. ¿O la tolerancia está medida por dónde se colocan los jugosos fondos de la previsional?
Además, deberá enfrentar el hierro caliente de la reforma/parche de la Caja Fiscal que tiene en pie de guerra a los docentes y otros gremios, que se resisten al plan gubernamental que sigue su curso a tambor batiente. El martes está prevista la aprobación en el Senado, donde el cartismo también ratificará la jubilación de oro de los legisladores.
Más allá de sus narrativas, hay que entender que quienes manejan el país nunca bajarán de sus burbujas de lujo.
Textual
“La dictadura, que duró 35 años, la más larga de nuestra historia, significó un saqueo a la población, la entrega de la soberanía por parte del dictador, corrupto y pederasta de Stroessner. Fueron 35 años de abusos, robo y entrega. La deuda externa creció en el período de 1954-1989 unas 230 veces, también creció en paralelo la informalidad y el crimen, aseguró, desde la corrupción, el tráfico de drogas y el contrabando a gran escala”. (Rogelio Goiburú, director de Memoria Histórica)
Fernando Franceschelli/REUTERS
LO QUE HAY QUE SABER
INAMOVIBLES. La Corte Suprema declaró inamovibles a los ministros del TSJE Jorge Bogarín (independiente) y al liberal César Rossel, con lo cual quedarán en el cargo hasta los 75 años.
GUERRA DE LIDERAZGOS. El ex intendente de Ciudad del Este Miguel Prieto y el ex candidato presidencial Paraguayo Cubas pugnarán por la concejalía en Ciudad del Este.
A SOÑAR. La mejora del transporte público es la eterna promesa. Luego del fracasado metrobús, ahora Santiago Peña anuncia que Emiratos Árabes ejecutará el tren de cercanías.
HACE AGUA. Orlando Penner renunció a Patria Querida y fue al cartismo porque, dijo, iba a conseguir agua para el Chaco. Ahora está muy frustrado porque le mintieron y se victimiza.