En una entrevista con radio Monumental, el intendente de Asunción, Luis Bello, quien desde enero no responde acerca de los desagües a los medios críticos a su gestión, confirmó que destinó G. 11.000 millones de la recaudación de las arcas municipales para pagar a las empresas contratistas que iniciaron, pero aún no concluyeron, las obras de desagüe en dos grandes sectores del barrio San Pablo.
En total, de acuerdo con las declaraciones de Bello, G. 4.000 millones se usaron para pagar por la obra que corresponde a la cuenca Lambaré (Lote 2), a cargo del Consorcio Tecsul. En tanto que para la obra de la cuenca Itay (Lote 1), a cargo de Consorcio Pluvial Abasto, se destinaron G. 7.000 millones.
“Me he reunido con las tres empresas, o los dos consorcios y una empresa, que se encargan de las tres obras que están en los tres barrios: en mi barrio, el barrio San Pablo; el de Santo Domingo y el de General Santos (Las Mercedes). El de San Pablo le hemos pagado G. 4.000 millones al que corresponde a la cuenca de San Pablo, propiamente, que está detrás del colegio Pablo Ávila, como para referenciar”, respondió Bello.
Lea más: Gral. Santos: Junta convoca a directores de Luis Bello para que informen sobre obra fantasma
“La otra cuenca, la que es de Abasto, que corresponde a otro consorcio, le pagamos G. 7.000 millones, un poco más de un millón de dólares”, añadió.
En otro momento de la entrevista, Bello admitió que la anterior administración, a cargo de Óscar Nenecho Rodríguez, “contrató desagües” sin tener los recursos para financiarlos.
“Yo no soy la persona que contrató desagües pluviales sin tener los recursos como para que se puedan terminar. Tampoco soy la persona que entregó al Municipio al nivel en el cual está, pero sí soy la persona que debe encontrar una manera de solucionar esto”, aseguró.
Bello recordó que en enero se registró “una recaudación histórica”, aludiendo a los G. 500.000 millones que ingresaron a la Comuna entre enero y febrero de este año. “Pudimos, de esos recursos, pagar a los contratistas de los desagües pluviales para que puedan continuar con las obras con la operatividad que se requiere”, refirió.
Adelantó que los pagos para las obras se hicieron hace una semana y que las contratistas pidieron un plazo de 10 días “como promedio” para reiniciar los trabajos.
“En función de lo que vamos a ir recaudando, según nuestra proyección de ingresos hasta que termine el año, más las certificaciones que se van a ir dando, creemos que podemos terminar con el desagüe de San Pablo, iniciar y terminar el desagüe de General Santos y llegar al 80% del desagüe de Santo Domingo”, estimó.
Deuda de G. 4.000 millones por desagüe en zona del Abasto
El director de Obras de la Municipalidad de Asunción, Antoliano Benítez, precisó en otra entrevista que los G. 7.000 millones pagados por la obra de la cuenca Itay corresponden a un procedimiento de avenimiento solicitado por el Consorcio Pluvial Abasto (Lote 1) en el 2025.
Como se indica en el informe de la intervención, el objeto del avenimiento era la suspensión del contrato por mutuo acuerdo en atención a la falta de pago de un total de cuatro certificados de obra. La administración de Nenecho acumuló una deuda de G. 7.328.235.008 por los certificados de diciembre de 2024 y enero, febrero, marzo y abril de 2025.
Esta deuda se duplicó a G. 15.000 millones hasta el mes de septiembre del año pasado, según informaron a Última Hora los representantes de la empresa.
Lea más: San Pablo: Tras reiterados reclamos de vecinos, se reinician obras de desagüe
Benítez calculó que existen cinco certificados pendientes de pago, “lo que representa aproximadamente unos G. 4.000 millones que se tienen que abonar esta semana”.
El funcionario municipal no dio información sobre la deuda por la obra encargada a Tecsul (Lote 2). De acuerdo con el informe de la intervención (agosto, 2025), dicha deuda ascendía a G. 2.727.073.076, correspondiente a dos certificados de obras pendientes de pago en octubre y noviembre de 2024, también durante la gestión de Nenecho.
Actualmente, en el área de las calles Incienso y Urutaú y también en Baldomero Ruiz, la referida empresa encara trabajos de construcción de sumideros transversales, según informó la ingeniera Karina Reyes.
Millonaria deuda por intereses de bonos
Luis Bello también fue consultado sobre la deuda que la Municipalidad de Asunción acumula por la falta de pago de los intereses de los bonos emitidos durante la administración de Mario Ferreiro y Nenecho Rodríguez. La deuda, actualmente, asciende a más de G. 129.000 millones.
“Eso tenemos que atenderlo de manera absoluta, porque eventualmente eso podría ocasionar daños en el sistema financiero municipal significativos”, admitió el intendente.
Añadió que la idea que tiene su administración para afrontar este compromiso, es “buscar una conciliación y en función de eso, buscar la manera de reestructurar la deuda con un pago de por medio”.
“De hecho, yo reservé ciertos recursos para que eso sea así, pero nosotros tenemos una mesa de negociación con las casas de bolsa y también con los bonistas desde hace ya algún tiempo”, informó.
Entretanto, la situación de impago con la que carga la Municipalidad ya provocó que los tenedores de bonos autoricen el inicio “inmediato” de acciones judiciales y extrajudiciales para exigir el pago de los intereses por distintas emisiones de bono realizadas en las últimas administraciones.
Reposición tras el desvío de Nenecho
Lectores de este diario, así como también vecinos de las zonas donde se realizan las obras, criticaron el manejo del dinero para el pago de las obras de desagüe. Señalaron que la medida, oficializada por la administración de Bello, no es justa, atendiendo a que se vuelve a cargar al contribuyente por obras para las cuales ya había un fondo establecido.
El ex concejal Federico Franco Troche explicó recientemente que la “reposición” de los bonos no es tal, “porque el dinero se perdió, y de una manera que tiene relevancia penal”. Aseguró que una reposición real solo podrá darse el día en que las autoridades municipales (encargadas del desvío expuesto por la intervención) devuelvan el dinero.
La diputada Johanna Ortega indicó, por su parte, que “no hay cálculo aritmético que calce la posibilidad de pagar el préstamo de diciembre (de G. 184.000 millones), reponer el dinero de los bonos y a la vez sostener todos los gastos que tiene hoy la Municipalidad, o que debería incurrir para prestar servicios; algo va a faltar siempre”.
La administración de Nenecho Rodríguez desvió el dinero del bono G8 (G. 360.000 millones) en pago de sueldos y otros gastos irregulares, como compras a firmas fantasma y pagos de boletos en avión, entre otros. Esto según el informe de la intervención, a cargo del economista Carlos Pereira.