La convocatoria está marcada para las 11:00 y 12:00 en el Paseo La Galería. En el orden del día, remitido por Valores Casa de Bolsa a la Superintendencia de Valores del Banco Central del Paraguay, figura que se procederá a la verificación del cumplimiento del pago al que se comprometió el intendente de Asunción, Luis Bello, de G. 41.101.917.808.
El monto integra cuatro cuotas vencidas entre el 25 de noviembre de 2025 y el 3 de febrero de 2026, por las emisiones de los bonos G6 (serie 3), G7 (serie 3) y G8 (series 1 y 2).
Luis Bello informó en junio pasado que la Comuna desembolsó G. 50.000 millones por una deuda que integraba las cuotas vencidas de los bonos G5, G6, G8 y G9. Esto debido al compromiso de pago al que se llegó con los bonistas por G. 92.043.219.178.
Ahora, los tenedores de bonos esperan que se efectúe el pago comprometido de los G. 41.000 millones se efectúe. De lo contrario, la Comuna corre el riesgo de que se inicien acciones judiciales en su contra.
Lea más: Otro interés vencido por bono que Nenecho usó para pagar sueldos
“Los tenedores resolvieron abstenerse de promover acciones judiciales mientras se mantenga el cumplimiento del cronograma convenido. Asimismo, se dispuso la convocatoria de una nueva asamblea para el 16 de septiembre de 2026, a fin de verificar el cumplimiento del pago comprometido y adoptar, en su caso, las decisiones correspondientes”, informó Valores Casa de Bolsa al BCP el pasado 5 de junio.
Además de la referida convocatoria, recientemente la Caja de Valores del Paraguay (Cavapy) informó sobre el vencimiento de una cuota más del bono G5, serie 2, que alcanza G. 841.438.356. Por tanto, la deuda de la Municipalidad de Asunción asciende actualmente a G. 130.736.684.931.
Patean deuda a próxima administración
El documento del acuerdo al que se llegó con los bonistas, calificado como intimidatorio por ediles opositores, establece que el “saldo del ejercicio fiscal 2026 y el primer bimestre de 2027" podrá pagarse “hasta el 31 de marzo” del mismo año.
Dicho periodo incluye 17 cuotas de intereses de los bonos G5, G6, G7, G8 y G9, acumuladas entre el 14 de enero de 2026 y el 15 de febrero de 2027. La suma de todas estas cuotas alcanza G. 181.048.643.836.
De esta manera, a través del acuerdo se compromete a la siguiente administración municipal a realizar el millonario pago, y los acreedores, siempre según el acuerdo, manifiestan el compromiso de no iniciar acciones judiciales por el cobro de la deuda hasta el 31 de marzo de 2027, únicamente si se cumple con el cronograma de pagos.
¿Dónde está el dinero de los bonos?
En su primer balance cuatrimestral de 2026, la Municipalidad de Asunción registra en 13 cuentas bancarias un total de G. 451.879.263 por emisiones de los bonos G3, G4, G5 y G8. Las cuentas de los bonos G6 y G7 no aparecen. Estas dos emisiones son investigadas actualmente por la Fiscalía. Según documentos a los que accedió Última Hora, el monto de dichos bonos se habría integrado inicialmente en cuentas preexistentes de la Comuna.
Un total de G. 10.000 millones del bono G6 (2020, G. 100.000 millones) debía usarse para reparar 10 plazas de la capital, pero la administración de Nenecho Rodríguez resolvió reprogramar el destino del dinero para “obras viales”.
La misma situación se registró con el dinero del bono G7 (2021, G. 200.000 millones), que contemplaba unos G. 18.000 millones para obras dentro de la Estación de Buses de Asunción (EBA). El dinero también se reprogramó para utilizarse en obras viales, cambio que fue criticado por la oposición en la Junta Municipal.
Lea más: Gestión de Nenecho bajo lupa de la Fiscalía: ¿Cuál fue la ruta de los bonos G6 y G7?
Con el bono G7 también debían realizarse obras en el mirador de Itá Pytã Punta, pero el mirador sigue aguardando algún tipo de intervención. Del mismo modo, se contaban con G. 14.000 millones de esta emisión para realizar una obra de protección contra incendios en el Mercado 4, pero hasta hoy este proyecto no se ejecutó.
El bono G8 (2022, G. 360.000 millones) debía ser usado en 8 obras de desagüe para la capital. Cuatro de ellas, aunque con retrasos de años, se iniciaron: dos en el barrio San Pablo, una en Santo Domingo y otra en el barrio Las Mercedes. Para esta última se construyeron las alcantarillas celulares, pero la obra in situ jamás comenzó.
La Administración municipal utiliza el dinero de la recaudación para afrontar los distintos pagos por estas obras, atendiendo a que durante la administración de Nenecho el dinero se desvió en su totalidad para el pago de sueldos y otros gastos irregulares, según el informe de la intervención.