La crisis de la recolección de residuos domiciliarios y la limpieza de calles y avenidas de la ciudad de Asunción no es reciente y es de hecho una de las pesadas herencias que ha dejado la administración del intendente que renunció tras la intervención de su administración, el colorado cartista Óscar Nenecho Rodríguez. Los vecinos de la capital urgen servicios eficientes.
El abandono, la basura en calles y veredas y los baches son el aspecto tangible de la crisis que viene arrastrando la ciudad de Asunción. La otra cara es la desvergüenza de nuestra clase política y su certeza de que saldrán impunes siempre. Solo la falta de pudor y escrúpulos pueden explicar el cómo se ha llegado a esta situación de degradación y abandono de nada menos que la capital del Paraguay.
“Asunción es la ciudad más sucia que puede existir”, opinaba una vecina del barrio Loma Pytã, en un reportaje de ÚH. Remarcaba ella que la Municipalidad de Asunción no realiza mantenimiento ni arreglo de calles, y que a veces la zona recibe la visita de cuadrillas para limpieza y despeje de maleza. Dice la vecina que se sienten frustrados por el hecho de que deben pagar altos impuestos para mantener su cuadra, pese a que no observan cambios; pagan millones anualmente por la tasa de recolección de basura, pero “no hay recolección de basura” en la zona, como tampoco espacios públicos cercanos, aunque la Municipalidad les cobra por mantenimiento de plazas.
El abandono y la crisis por falta de recursos se explican perfectamente con la mala gestión de políticos que son electos pese a no tener experiencia, talento ni voluntad de servir a los pobladores de la ciudad.
La realidad es que ni vecinos ni los visitantes de la capital están satisfechos con el servicio de recolección de residuos. El servicio está colapsado ya desde la administración de Nenecho Rodríguez y que poco ha variado con el nuevo intendente. El servicio sigue siendo deficiente, no cesan las críticas y los reclamos y la crisis se nota a simple vista en las veredas de los barrios, con bolsas llenas de residuos.
Seis camiones recolectores se reportaron descompuestos y solo once están operativos, además, no hay un contrato de mantenimiento vigente y que los camiones son sobreexplotados, lo que obliga a la Comuna a comprar nuevos camiones cada 2 o 3 años. Esta es la explicación que ha dado recientemente a la Junta Municipal el director de Servicios Generales, Pedro Bogado. Por su parte, el nuevo director de Servicios Urbanos, Carlos Reyes, señaló que los camiones de Aseo Urbano se reutilizan en demasía y se descomponen constantemente.
Una de las puntualizaciones que hicieron los funcionarios es que el sistema de recolección de la ciudad data del año 1994. Este fue elaborado con la cooperación de la Agencia de Cooperación Internacional del Japón, JICA, durante el gobierno del intendente Carlos Filizzola.
Esto equivale a decir que en la capital se sigue utilizando un sistema de recolección de residuos domiciliarios que ya cumplió 32 años. Por tanto, una de las explicaciones de la crisis de la basura deviene de la falta de actualización del sistema.
Como decía el director de Servicios Urbanos, la ciudad sufrió cambios urbanísticos a lo largo de los últimos 25 años, por lo tanto, el trabajo de los camiones se multiplicó, en comparación con el que cumplía hace 25 años. Mencionó como ejemplo, que en zonas como Loma Pytã y Zeballos Cué, los camiones tardaban 20 minutos en realizar la recolección y trasladarse hasta Cateura; pero esto cambió debido al crecimiento de la ciudad.
Como es posible comprobar, hay más edificios, por lo que aumenta también la cantidad de basura que se genera, y esto trae aparejado la sobreexplotación de los camiones recolectores y su falta de mantenimiento y renovación. Esto explica en parte la situación actual.
Sin embargo, la situación de colapso del servicio de recolección de basuras se explica también por la falta de planificación. Las más recientes administraciones municipales mantuvieron un sistema que ya debía haber sido actualizado, además de que hacía falta una importante inversión.
Nada de esto se ha hecho porque Asunción ha sido víctima de políticos que improvisadamente han llegado a la administración pública, sin conocimientos, sin formación ni vocación de servicio a la comunidad.
La ciudadanía se merece servicios públicos eficientes, y que sus autoridades se comprometan a darle calidad de vida.