A través de un comunicado emitido este jueves, la Asociación de Policías del Alto Paraná (Asopap) manifestó su profundo dolor y repudio ante el ataque registrado contra el Puesto Policial N° 4 ubicado en el distrito de Yvyrarobaná, Departamento de Canindeyú.
La organización lamentó la muerte del suboficial mayor Atilio Martínez Barrios, de 40 años; del suboficial inspector Herminio Ojeda González, de 32 años, y del ciudadano brasileño de civil Josemar Escobar Piris, de 37 años, cuyas familias, la Policía Nacional y toda la sociedad paraguaya quedaron afectadas por el hecho, según el comunicado.
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“Repudiamos enérgicamente este brutal atentado y condenamos toda forma de violencia y criminalidad. Ningún acto de esta naturaleza puede ser tolerado”, expresó la asociación.
“Paz en sus tumbas y memoria eterna para nuestros camaradas caídos en cumplimiento del deber”, concluyó.
El presidente de la asociación policial paranaense, Óscar Florentín, señaló que un grupo de sus compañeros están acompañando a las familias de los caídos, en este tiempo de mucho dolor.
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“Tenemos que demostrar nuestro respaldo y siempre reclamar y exigir por los derechos de nuestros camaradas. Nuestra lucha es siempre a favor de la familia policial y que siempre se garanticen sus derechos”, refirió al asentir que el peligro es siempre latente en todo el Paraguay en el ejercicio de la función policial.
Recordó al suboficial Ojeda, a quien llegó a conocer personalmente, como “un buen personal policial” y afirmó que acompañan en su dolor a los que les sobreviven.
Así fue el ataque
Un grupo comando, conformado por entre 20 y 30 hombres, miembros del autodenominado Ejército del Pueblo Paraguayo (EPP), llegó hasta el Puesto Policial de Naranjito alrededor de las 23:30 de este martes.
Los delincuentes, vestidos con indumentaria de camuflaje y botas tácticas, salieron de una zona de pastizal boscoso, frente a la ruta PY03.
Los desconocidos avanzaron a pie, abriendo fuego de manera inmediata con fusiles de guerra calibres 5.56 y 7.62 contra el precario puesto de la Policía.
No hubo intercambio de palabras. Tampoco hubo margen para la negociación. En la línea de fuego, desprotegidos sobre ruta, se encontraban el suboficial mayor Atilio Martínez y el suboficial inspector Herminio Ojeda realizando controles rutinarios de carretera. Ambos cayeron abatidos de forma instantánea.
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A pocos metros se encontraba Josemar Escobar, quien realizaba cotidianamente tareas de limpieza y mandados en el puesto policial. El hombre recibió dos impactos de bala mortales. Mientras que el suboficial Víctor Gavilán, que estaba en el interior de una patrullera, resultó herido y fue hospitalizado.
Un policía que estaba en la habitación logró huir al escuchar los disparos.
Informaciones que maneja la Policía Nacional vinculan a Ernesto Daniel Villalba Meza, alias Osvaldito, como el líder de la nueva camada del autodenominado Ejército del Pueblo Paraguayo (EPP). El joven de 21 años es hijo de Magna Meza y del fallecido Osvaldo Villalba.
Enrique Riera, ministro del Interior, no descarta que el atentado haya formado parte de un “bautismo de fuego” de Osvaldito al tomar las riendas de la banda criminal.
El ministro confirmó que todos eran miembros del EPP, luego de que pruebas de balística determinaran la autoría.