El ex gobernador del Departamento Central, Hugo Javier González, ya despertó, apretó las manos de su hermana y hasta habló (con cierta dificultad), preguntando por su mamá. Los médicos celebran que incluso ya respira por sí mismo. Mientras tanto, la Fiscalía espera su recuperación para tomarle la declaración y saber si realmente fue una caída lo que sufrió, o cómo llegó a tener un traumatismo grave de cráneo.
El ex político –quien cumple una condena de 10 años de cárcel– continuará en la Unidad de Terapia Intensiva (UTI), indicó el director del Hospital Nacional de Itauguá, Miguel Ferreira.
“Signos vitales dentro de parámetros normales, buena funcionalidad cardiaca, ya responde más a los estímulos verbales. Mueve los pies, los brazos, si se le pide, abre los ojos y está empezando a intentar comunicarse ya”, informó el médico.
Concluyó en que es una evolución “bastante favorable”, atendiendo a que la semana pasada habían dicho que Hugo Javier tardaría cerca de tres meses para recuperar el conocimiento.
“Trató de hablar y se le entiende algunas cosas, pregunta por la madre, por los familiares y se le entiende claramente”, dijo Ferreira.
Sí dijo que hay que tener paciencia, ya que se necesitaría más tiempo para decir cuándo va a salir de terapia intensiva, pero atendiendo a cómo va, podría ser “lo antes posible”.
DECLARAN SEIS. Con dificultad –ya que quedaron sin luz–, los fiscales Luis Chamorro y Sonia Sanguinés lograron tomar la declaración de seis internos de la Unidad Penitenciaria Industrial Esperanza (UPIE) que convivían en el mismo pabellón que Hugo Javier González y le vieron ese día antes del desmayo.
“También tuvimos la declaración de su compañero Luis Jiménez, quien de manera detallada precisó todo lo ocurrido”, dijo la fiscala Sonia Sanguinés a los medios.
Este último fue citado recién después de una semana y un día de que haya encontrado a Hugo Javier tendido en el piso del baño de la celda 2, ensangrentado y con la cabeza rota, supuestamente producto de una caída.
La fiscala también confirmó que él limpió la celda luego de que el ex gobernador sea llevado hospitalizado.
“Todas las declaraciones fueron bastante coincidentes, no hubo contradicciones acerca de cuál es el sistema dentro de la penitenciaría, desde el momento en que los portones se cierran”, refirió Sanguinés.
Ahora, los fiscales se van a abocar a tomar la declaración a la médica que le recibió en el Hospital Barrio Obrero a fin de conocer detalles del suceso.
Luego se esperará la recuperación de Hugo Javier para tomarle la declaración. “Con eso, Dios mediante, vamos a tener clara la historia, para saber cómo él termina con unos daños en su salud tan severos”, refirió.
- “Trató de hablar y se le entiende algunas cosas, pregunta por la madre, por los familiares y se le entiende”, Miguel Ferreira, director del Hospital de Itauguá.
Continúan indagando qué pasó
La fiscala Sonia Sanguinés sostuvo que “es una práctica normal” que dentro de los penales se lleven encomiendas o que lleven la cena hasta las celdas, como un estilo de delivery, que es lo que se ve en las imágenes del circuito cerrado. Esto fue confirmado luego de que declararan los internos y guardiacárceles.
Ese domingo 6 de setiembre, ninguno llegó a escuchar algún ruido extraño, como un grito o de alguna pelea o algún pedido de auxilio.
“La hipótesis más fuerte que tenemos es la caída, pero no se descarta que haya existido la posibilidad de que haya una persona que haya ejecutado una acción en concreto (agresión)”, dijo.
Lo mismo mencionó el fiscal Luis Chamorro, que el único ruido fuerte fue la caída como “consecuencia de un evento médico”.
- “La hipótesis más fuerte que tenemos es la caída, pero no se descartan otras”. Sonia Sanguinés, fiscala de DDHH.