Ante la alarmante situación, Pro Cosara emitió un comunicado a la opinión pública nacional e internacional, donde detalla todos los aspectos que ponen en peligro esta importante área boscosa.
El comunicado expresa que, en su designación como área de reserva para Parque Nacional en 1992, se contaba con una extensión aproximada de 78.000 hectáreas entre Itapúa y Caazapá.
Sin embargo, en la actualidad, dicha extensión se redujo a unas 72.489 hectáreas, cifra que incluye el cerro San Rafael, el cual fue reconocido durante años como uno de los últimos grandes bloques de bosque continuo del Bosque Atlántico del Alto Paraná en Paraguay, poseedor de altísimos valores de biodiversidad y funciones ecosistémicas esenciales.
Expresaron que, en la actualidad, esa situación ya no condice con la realidad, debido a la alarmante deforestación, los incendios, el cambio de uso de la tierra, las ocupaciones irregulares y las actividades ilícitas, que han fragmentado severamente el paisaje y reducido de manera preocupante el remanente de la cobertura boscosa.
“En los foros internacionales, Paraguay se presenta como un país comprometido con la conservación de la biodiversidad, la lucha contra la deforestación y el cumplimiento de acuerdos globales. Se mencionan áreas protegidas, leyes ambientales y planes nacionales como ejemplos de ese compromiso. Sin embargo, lo que ocurre en San Rafael Tekoha Guasu y en otras áreas protegidas del país, no condice con ese discurso”, señalan.
“La persistencia de la deforestación, de actividades ilícitas y de una presencia estatal prácticamente nula en el territorio revela una brecha preocupante entre los compromisos asumidos y su real implementación. Esta contradicción afecta la credibilidad internacional de Paraguay así como la integridad de sus bosques y comunidades”, agrega el manifiesto.
La situación actual impacta directamente en la biodiversidad, en un territorio reconocido por su extraordinaria riqueza de aves y especies amenazadas.
Se ven afectadas directamente, además, las propiedades privadas y comunitarias, cuyos dueños y pobladores han apostado por la conservación y hoy ven vulnerados sus derechos por invasiones y delitos ambientales.
También las comunidades locales e indígenas, cuya cultura, economía y bienestar dependen de la salud de este territorio.
Pro Cosara, que lleva décadas de trabajo en el área, ha desarrollado monitoreo, educación ambiental, restauración y articulación con diversos actores.
A pesar de las reiteradas alertas e informes presentados, la organización se siente prácticamente sola en la defensa cotidiana de la Reserva, enfrentando una conflictividad creciente con recursos muy limitados, mientras la acción del Estado sigue siendo fragmentaria y, muchas veces, tardía.
Ante este preocupante escenario, el Consejo Directivo de Pro Cosara exige al Estado paraguayo asumir de manera urgente e indelegable su responsabilidad en la protección del Parque San Rafael - Tekoha Guasu y garantizar el cumplimiento efectivo de la Constitución, la Ley de Áreas Silvestres Protegidas, la Ley de Deforestación Cero en la Región Oriental y los compromisos internacionales en materia de biodiversidad y clima.
Asimismo, solicitan a las instituciones competentes (Mades, Infona, Ministerio Público, Policía Nacional, gobiernos departamentales y municipales) la implementación de un plan de acción claro, con presencia permanente en el territorio, para detener la galopante deforestación, controlar las actividades ilícitas, asegurar el respeto a la propiedad y avanzar hacia la consolidación jurídica y de manejo del área.
Por otro lado, llama a la cooperación internacional, a la comunidad científica, a las organizaciones de la sociedad civil, al sector privado responsable y a la ciudadanía a no desentenderse de la situación de San Rafael, entendiendo que lo que está en juego no es solo un bosque, sino agua, clima, cultura y futuro para las próximas generaciones.
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San Rafael Tekoha Guasu ha sido durante años un símbolo de los últimos bosques del Bosque Atlántico del Alto Paraná en Paraguay. Que este símbolo no se transforme en testimonio de una renuncia colectiva, señalan.
Pro Cosara reafirma su compromiso con la defensa de la Reserva, pero no puede ni debe continuar esta lucha en soledad, sostiene el comunicado del Consejo Directivo de la Asociación Pro Cordillera San Rafael, cuya directora ejecutiva es la Dra. Alicia Eisenkölb.