En diálogo con radio Monumental 1080 AM, la ex parlamentaria Desirée Masi realizó un análisis sobre el deteriorado sistema de salud paraguayo, al que consideró agotado.
Para ella, urge un nuevo “pacto” sanitario donde el Gobierno colorado-cartista incluya a la oposición, para elaborar “aunque sea 10 programas”, que podrían significar “la diferencia entre la vida y la muerte”.
La ex senadora y profesional de la medicina se refirió a un modelo económico que ya no abastece y repercute directamente en el sistema de la Salud Pública.
“Obviamente, si el modelo económico en el cual estamos con una deuda estructural terrible –vamos a decir con un déficit maquillado con este y con aquel–, debiendo a proveedores, entre los cuales están las farmacéuticas como uno de los primeros, etcétera. Entonces, obviamente, esto repercute en el modelo de Salud que también está agotado financieramente, con respecto a su organización y con respecto a su distribución de los recursos humanos”, analizó Masi.
Otra arista citada por la política opositora es la calidad de los profesionales de la salud y su distribución geográfica. Si bien expresó que actualmente el número de médicos por habitantes que necesita Paraguay es suficiente, sostuvo que el problema sigue siendo la calidad de la formación profesional, en primer lugar, y la distribución, en segundo: “Están todos concentrados en Asunción y Central por muchos otros problemas”, resaltó.
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La calidad del personal de blanco
Pese a ser una de las principales críticas al cartismo, Desirée Masi se mostró a favor de la construcción de grandes hospitales, sobre todo por la descentralización asistencial que representa, que es una de las banderas del Gobierno de Santiago Peña. Sin embargo, expresó que de nada sirven los edificios si la calidad profesional no está a la altura, cuando por falta de entrenamiento deben derivar nuevamente los casos más delicados hasta la capital del país.
“Si vas a construir un gran hospital, tenés que tener gente que resuelva. Uno puede tener un gran hospital y tenés ahí, en este momento, otra vez, personas que no pueden resolver, por falta de entrenamiento, muchas veces, otras por falta de experiencia. Y todo se termina derivando”, opinó la ex congresista.
Dijo además que nuestro país necesita una política que busque verdaderamente que los médicos ya egresados estén a la altura de resolver, aunque sea, algunos problemas; como así también las enfermeras, de modo que el objetivo de descentralizar la atención pueda ser efectivo.
Desirée Masi también hizo énfasis en que la Salud Pública es el único sistema donde el ser humano tiene contacto desde que nace hasta la edad adulta e incluso hasta la muerte, por lo cual debe ser mejor atendido.
“Este es el sistema que cubre todo el ciclo de vida. Entonces, cualquier falla desde la parte de la atención a la mujer embarazada, al recién nacido, a los niños, a los adolescentes, a los adultos, a los adultos mayores; cualquier falla en el sistema, que signifique falta de insumos, falta de profesionales, falta de equipos de mantenimiento; afecta directamente la vida de la gente”, expresó.
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Desfinanciado
Existen programas de salud, según Masi, aunque no ocurra lo propio con un plan financiero. “No hay nada”, lamentó, al mismo tiempo que expresó que el sistema sanitario está desfinanciado y que el Poder Ejecutivo no logra coordinar adecuadamente entre ministerios.
“Vos hablás con la gente del Ministerio de Hacienda (ahora Economía y Finanzas) y ¿qué te dicen ellos?, que el Ministerio de Salud no gestiona en tiempo y en forma. Pero ellos, son el Ejecutivo. Si no pueden coordinar Hacienda con Salud, entonces ya no sé. Porque de afuera no podemos coordinar, ni siquiera los parlamentarios pueden coordinar. Lo que pueden hacer es ayudar”, manifestó.
“Ese es el diagnóstico”, sentenció la política progresista, aunque cree que da para hablar mucho más. “Si el modelo económico está agotado, está con muchos problemas, imaginate lo que pasa en el modelo de Salud”, sentenció.
Modelo segmentado y fragmentado
Más allá de lo agotado del modelo que mencionó, también hizo un análisis sobre la distribución de las políticas sanitarias, con una mirada nada positiva. “El modelo, para que la gente entienda, es un modelo segmentado y fragmentado. ¿Qué significa el modelo segmentado? (...) El Ministerio de Salud está por su parte; el IPS está por su parte; Clínicas –que depende de la Universidad Nacional– está por su parte; Sanidad policial y municipal están por su parte. Imaginate ya de cuántos subsistemas que estamos hablando. Y está la parte de la medicina privada, (también) por su parte”, reforzó.
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En contrapartida, se preguntó sobre lo que pasa en otros países. “El rector real de la política es el Ministerio de Salud, que determina todo”, respondió.
Otra arista con graves problemas, desde la mirada de la ex senadora, es la estrategia para la formación profesional, que necesita que se distribuyan adecuadamente las necesidades y se fomenten especializaciones según las necesidades.
“Ah, y la UNA –aparte de que tiene la parte asistencial– forma médicos, de acuerdo con lo que ellos creen, lo que se les antoja. No hay un ente rector que les diga qué necesita el país, que les diga que ya tenemos suficientes dermatólogos, ya tenemos suficientes ginecólogos y no tenemos suficientes internistas, no tenemos suficientes anestesiólogos”, cuestionó.
Un nuevo pacto sanitario es necesario
Sostuvo que se trata de una decisión difícil por parte del Gobierno y un liderazgo importante, con un respaldo a su vez importante del presidente de la República, Santiago Peña.
Recordó a Julio Mazzoleni, ex ministro de Salud en el gobierno de Mario Abdo Benítez (2018-2023), como ejemplo de lo mencionado y dijo que él “intentó hacerlo en el año de pandemia, pero que obviamente iba a ser muy difícil”.
Siguiendo con su análisis, señaló que se requiere de bastante “voluntad política”, pero también “mucho financiamiento”.
“Porque yo te puedo asegurar que hay muchas ganas de todo el personal de Salud, no solamente de los médicos, de crear este tipo de programa. Pero para eso pues tenés que conocer bien el sistema y hay mucha gente dentro y fuera del Ministerio, dentro y fuera del IPS, dentro y fuera de Clínicas, que conoce o que conocemos el sistema”, indicó.
Pacto entre Gobierno cartista-oposición
“Yo animo, realmente, a que hagamos un pacto social nuevo. Así como se habla de pacto económico nuevo, hagamos un pacto social o sanitario –si querés llamarlo, nuevo–. Hay técnicos y políticos. Y yo en este momento, estoy en el medio. Queremos colaborar con el Gobierno que quiera porque, de por medio, está la vida de la gente”, sostuvo la médica y política.
Aseguró que más allá de quién sea el presidente o el ministro, se debe avanzar, formular un pacto sanitario y ponerlo en práctica, “aunque sea diez programas que pueden y significan la diferencia entre la vida y la muerte”.
“Tenemos gente para hacer eso. Incluso, gente que es opositora y quiere colaborar, quiere trabajar. Recopilemos todo lo que hay y pongamos en práctica”, finalizó.