12 jun. 2026

Urge celeridad en la reforma del transporte por penurias de los usuarios

La tan necesaria reforma del transporte público tiene, aparentemente, un cronograma de inicio. Según las autoridades del Gobierno, la reforma será gradual y se iniciaría con un corredor, se priorizarán buses eléctricos y tecnología de control en tiempo real. Los usuarios ya no pueden seguir padeciendo el caos y la humillación cotidiana que atenta contra su calidad de vida.

La primera forma de transporte público implementada en nuestro país fue el ferrocarril, que comenzó a operar en 1861. En 1926 hizo su primer viaje un autobús, uniendo las ciudades de Asunción con San Bernardino y en 1931 había una línea que conectaba Asunción con la ciudad de Lambaré.

Años después, los paraguayos padecen uno de los peores servicios de transporte público de la región, mientras autoridades y funcionarios siguen prometiendo una reforma. En los años 80 se elaboró un Plan Maestro de Transporte Urbano denominado Plan Ceta, pero no se concretaron avances. Más tarde, en 2012, se debatió extensamente el proyecto Sistema Troncal de Transporte Público Asunción-San Lorenzo, conocido como Bus de Tránsito Rápido (BTR) o Proyecto Metrobús. Ya sabemos cómo terminó: un fracaso que dejó un millonario perjuicio económico para el Estado paraguayo.

Ahora, con la firma del decreto que reglamenta la Ley de Reforma del Transporte Público se abre nuevamente la expectativa para los usuarios. La ministra de Obras Públicas, Claudia Centurión, explicó que la reglamentación que establece las condiciones jurídicas y normativas, les permitirá avanzar hacia “un sistema de transporte más moderno, seguro, funcional y digno para la ciudadanía”.

En cuanto a los detalles, el viceministro de Transporte, Emiliano Fernández, asegura que la reforma será gradual, que comenzará con un corredor este año y priorizando buses eléctricos.

El eje principal de la reforma radicará en la licitación entre 5 y 6 corredores estratégicos en el área metropolitana para terminar con la fragmentación actual, donde múltiples empresas compiten por los mismos pasajeros, generando un servicio ineficiente. Con este esquema, las empresas que ganen las licitaciones deberán gestionar corredores completos (como la Transchaco o Mariscal López), optimizando los itinerarios para llegar a zonas hoy desatendidas.

El viceministro sostuvo que con el primer corredor de buses se espera la inyección de 400 nuevas unidades al sistema, que actualmente opera con poco más de 1.400 e indicó que, según las proyecciones, este nuevo troncal podría funcionar desde los primeros meses del 2027. La meta del Gobierno es que para el 2028 se inyecten 1.000 buses nuevos y que al 2030 sean 1.800.

Respecto a que las unidades sean eléctricas se está conduciendo un debate sobre el costo.

La reforma del transporte no solamente es urgente, sino que es necesaria. La situación del tránsito y la movilidad ciudadana es un absoluto caos. Como señalaba un informe del 2025 del Banco Mundial, en el área metropolitana de Asunción reside el 34% de la población del país, pero también ahí concentra el 47% del parque automotor. Con el crecimiento demográfico, la expansión urbana y el mayor número de vehículos en las calles, la infraestructura de transporte se encuentra bajo presión. Esto a su vez está causando congestión, tiempos de viaje más largos y contaminación. El informe sostiene que Asunción es una de las pocas capitales de América Latina que no cuenta con un sistema de tránsito rápido.

Esta realidad debe cambiar. Las autoridades deben reconocer que los pequeños cambios implementados han sido exitosos porque eran necesarios, como el servicio nocturno Búho, que ha cumplido un año, y que con cuatro líneas ofrece viajes seguros entre las 22:00 y las 04:00, y que en su primer año ha transportado a casi 34.000 pasajeros.

La ciudadanía tiene derecho a reclamar eficiencia de las autoridades del Gobierno y a esperar respuestas más rápidas a los principales reclamos. Como expresaban usuarios en un reportaje de ÚH, “Lo que cansa es salir y estar estresándose por la cuestión del transporte... Una hora de espera... Viene y no podés subirte porque está repleto o el chofer pasa de largo porque se le antojo no quedarse nomás”.

El actual sistema es inhumano e indigno y las autoridades deben comprometerse más con el bienestar de los trabajadores y estudiantes.

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