Especiales

Unas 30.000 armas de fuego se trafican anualmente desde Paraguay al Brasil

El hallazgo de un gran "supermercado de armas" en pleno barrio Villa Aurelia de Asunción, revela la magnitud de esta actividad delictiva en el Paraguay. Un informe de la Fundación del Nobel de la Paz Oscar Arias, en 2010, ya establecía que unas 30.000 armas se destinan anualmente a organizaciones criminales brasileñas, como el Primer Comando Capital y el Comando Vermelho.

Por Andrés Colmán Gutiérrez - @andrescolman

-Si un cliente busca una ametralladora UZI, ¿podés conseguir?

-Sin ningún problema. Una UZI, de fabricación israelí, te va a salir 1.500 dólares.

El diálogo, mantenido hace algunos años con un proveedor del mercado negro de Ciudad del Este, para una serie de reportajes de investigación realizados por Última Hora, revela la tremenda facilidad con que se pueden adquirir en el país armas de grueso calibre y de venta prohibida.

El hallazgo, en la noche del miércoles, de un depósito clandestino en el barrio Villa Aurelia de Asunción, con un impresionante stock de armas y explosivos, que constituye el mayor decomiso logrado hasta ahora por las autoridades, demuestra la gran dimensión que esta actividad ilícita sigue teniendo en el país.

El propio fiscal general del Estado, Javier Díaz Verón, bautizó al lugar como un "supermercado de armas".

Una radiografía acerca de cómo opera la red de armatráfico en el Paraguay es detallada en una investigación divulgada por la Fundación Arias para la Paz y el Desarrollo Humano, que preside el ex presidente de Costa Rica y Premio Nobel de la Paz, Oscar Arias. Aunque el estudio, realizado por un equipo de investigadores paraguayos, es del año 2010, contiene datos relevantes que no se han modificado sustancialmente.

País bisagra o corredor para el tráfico de armas

El Paraguay es considerado un "país bisagra" o "corredor", tanto "para armas de alto calibre importadas legalmente, como para armas automáticas y de guerra, metidas de contrabando al país y comercializadas en el mercado negro", destaca el informe.

El mayor volumen de armas adquiridas en el país "tienen la finalidad de su reventa al Brasil, principalmente a organizaciones criminales brasileñas, como el Primer Comando Capital (PCC), con sede en Sao Paulo, y el Comando Vermelho (CV), ambas vinculadas también con el tráfico de drogas, y que ya han establecido bases en territorio paraguayo, especialmente en los departamentos fronterizos de Amambay, Canindeyú y Alto Paraná", agrega.

Trabajando sobre estadísticas oficiales y en terreno, proveídos por la Policía Federal brasileña, que en dos años decomisó 20.000 armas introducidas ilegalmente al Brasil por Ciudad del Este, el informe concluye que "es posible cuantificar que se trafican 30.000 armas de fuego por año desde Paraguay, especialmente con destino a organizaciones criminales brasileñas", como el PCC y el CV.

Igualmente, destaca datos estadísticos proveídos por la Dirección de Derechos Humanos del Ministerio del Interior, revelando que "en el Paraguay hay 700.000 armas no registradas en poder de ciudadanos", y un reconocimiento hecho por directivos de la propia Dirección de Material Bélico (DIMABEL) de las Fuerzas Armadas de "estar sobrepasado para el control de la venta de armas, especialmente en zona de frontera".

Embed

El informe sostiene además que en el país hay 210 empresas privadas de seguridad registradas, que emplean a 24.000 guardias privados, más que el doble de los 10.000 policías operativos.

Frontera paraguaya con Brasil, zona de tráfico

El tráfico ilegal de armas de fuego es una de las actividades más lucrativas para grupos del crimen organizado, junto al tráfico de drogas y el contrabando de cigarrillos falsificados, productos informáticos y electrónicos, y su mayor auge se da en la zona de la Triple Frontera entre Paraguay, Brasil y Argentina, principalmente en Ciudad del Este, departamento del Alto Paraná, extendiéndose además a las ciudades de Salto del Guairá (Canindeyú) y Pedro Juan Caballero (Amambay), asegura el informe de la Fundación Arias.

En estas regiones "proliferan las tiendas dedicadas a la venta de armas en forma legal, pero que pueden ser adquiridas con suma facilidad por los turistas, con la sola presentación de su cédula de identidad, o a veces sin siquiera exigirse este requisito, e introducirlas ilegalmente a los países vecinos, como lo han demostrado varios reportajes investigativos realizados por periodistas de la Rede Globo y la Rede Record, de Brasil, en operativos grabados con cámaras ocultas", detalla.

La Policía Federal Brasileña considera a la región paraguaya de la Triple Frontera como el principal mercado de aprovisionamiento de armas de organizaciones criminales brasileñas, como el Primer Comando Capital (PCC), con sede en las favelas de Sao Paulo, y el Comando Vermelho (CV), con base en Río de Janeiro.

El documento menciona que una Comisión Parlamentaria de Investigación (CPI) sobre el Tráfico de Armas, del Congreso Brasileño, estimó en un informe que "el 66% a 80% de los armamentos que llegan al Brasil salen del país vecino (Paraguay), sin el menor tipo de controle o restricción. Ya sean armamentos menores, que viajan escondidos entre ropas, o aún armas de alto calibre, que son transportadas desmontadas en vehículos distintos y vueltas a montar al llegar a destino".

"Combinados, el tráfico de drogas y el número absurdo de armas de fogo ilegales que ingresan al Brasil, allí se encuentra el origen de la violencia urbana", sostiene el secretario de Seguridad Pública del Estado brasileño de Paraná, Luiz Fernando Delazari.

Los tipos de armas que más ingresan

"En promedio, un quilo de cocaína es adquirido a 5 mil dólares en la frontera paraguaya, y al llegar a Rio o Sao Paulo se puede vender a 15 mil dólares el kilo. Mientras que un rifle calibre 762 se puede comprar en el mercado negro de Ciudad del Este, Salto del Guairá o Pedro Juan Caballero a 3 mil dólares, y el traficante lo puede llevar y vender en Sao Paulo o Río por 20 mil dólares", indica otra parte del informe.

Embed

Los casos investigados y los decomisos realizados en la frontera cercana al Puente de la Amistad, revelan que en el mercado negro de Ciudad del Este se han podido adquirir, además de pistolas 9 milímetros, 357 magnum, escopetas calibre 12, fusiles, revólveres y municiones de venta libre, armas automáticas o de combate, de venta prohibida y de uso restringido para civiles, como fusiles de asalto AK-47, AK-75, M-16, Galil, G3, mini-ametralladoras UZI, y hasta ametralladoras anti-aéreas robadas del parque perteneciente al ejército paraguayo.

El estudio dice que las Fuerzas Armadas, en el Paraguay, están equipadas con fusiles M-16, fabricados en Taiwán; fusiles FN FAL, fabricados por IMBEL, Brasil, con licencia de Bélgica; fusiles Heckler un Koch G3, fabricados en Alemania; y fusiles SIG, fabricados por FAMAE en Chile, con licencia de Suiza.

"En Paraguay no se fabrican armas, pero las Fuerzas Armadas cuentan con una pequeña planta que produce municiones a nivel local, con asesoramiento de FAMAE, Chile y Bélgica. Muchas de las armas pertenecientes al parque de las Fuerzas Armadas paraguayas fueron halladas en decomisos realizados por la Policía Federal del Brasil, en partidas que estaban siendo remitidas para las organizaciones criminales brasileñas", agrega.

Entre partidas adquiridas en armerías habilitadas legalmente (aunque con escaso o casi nulo control), se han detectado armas procedentes de Argentina (pistolas y revólveres Bersa y Rexio), Brasil (revólveres Taurus y Rossi), Israel (pistolas Jericho), China (pistolas Norinco), España (pistolas Llama y Astra), Italia (pistolas Beretta y Tangfolio), entre otras, así como municiones procedentes de México, Israel, Italia y Sudáfrica, indica.

Cómo ingresan y salen las armas al Paraguay

El informe de la Fundación Arias destaca que, según datos de investigaciones periodísticas realizadas, así como casos investigados por la Policía Federal Brasileña, existen dos modos principales de ingreso ilegal de armas de fuego al Paraguay:

-Escondidos en contenedores, junto a otros productos que sí son declarados legalmente, como teléfonos celulares o videocaseteras, que ingresan por el Aeropuerto Guaraní de Ciudad del Este, a través del corredor Hong-Kong/Buenos Aires/Ciudad del Este, sin ser revisados a fondo por funcionarios aduaneros previamente sobornados.

-De contrabando, en partidas transportadas en vuelos de avioneta, que aterrizan en las pistas clandestinas ubicadas principalmente en zonas rurales de Alto Paraná, Canindeyú, Amambay, Concepción y San Pedro, y desde donde son redistribuidas a depósitos piratas, para luego ser cruzadas principalmente al Brasil.

El informe destaca que hay un estrecho vínculo entre las armas importadas legalmente en el Paraguay por empresas que son reconocidas como proveedoras de organismos de seguridad, y que en otros casos aparecen ligadas a casos de tráfico ilegal de armas (como el que caso del "supermercado de armas" de Villa Aurelia, que actualmente se investiga).

Embed

Entre las armas que ingresan legalmente al país, el informe resalta:

-Las adquiridas para equipamiento de las Fuerzas de Seguridad (Militares y Policías), y que en muchos casos se han descubierto que son robadas y traficadas en el mercado negro.

-Las armas importadas legalmente de países como Israel, Taiwán, China, Alemania, España, Italia, Brasil, Argentina, Chile, etc., por empresas importadoras y casas comerciales dedicadas a la venta de armas, y que debido al excesivo volumen de adquisiciones con respecto a la población local, se sabe que en una gran parte están destinadas a la reventa a ciudadanos extranjeros (principalmente brasileños) en zonas de frontera, y que luego son ingresadas de contrabando a los países vecinos.

También menciona que, "en el caso con Brasil, se da un fenómeno conocido como "triangulación", brasileños que no pueden comprar algunos tipos de armas producidas en sus propios países, por las restricciones legales, las compran libremente en Paraguay, y las re-ingresan de contrabando a su país de origen".

Las cifras del tráfico de armas

En cuanto a la radiografía de cómo funciona la actividad ilícita, el informe de la Fundación Arias indica: "Se ha denunciado la existencia de una red de tráfico, que ingresa armas automáticas y de guerra, ocultos en contenedores traídos por el corredor aéreo Hong Kong–Buenos Aires–Aeropuerto Guaraní de Ciudad del Este, en contenedores sellados, ocultos entre otros productos como informáticos, electrónicos, juguetes o prendas de vestir. Los contenedores son recibidos y despachados como otros productos, previo acuerdo con funcionarios aduaneros, y con respaldo de personas de mucha influencia en esferas del Estado Paraguayo".

Añade que, en varios procedimientos policiales, "se ha detectado la utilización de pistas de aterrizaje privadas, localizadas en estancias y fincas rurales, en zonas aisladas de frontera con el Brasil y la Argentina, a donde bajan avionetas con cargas de armas y drogas, en muchos casos procedentes de la zona bajo control guerrillero de las Farc, en Colombia, o regiones de producción de cocaína, de Bolivia".

También destaca que "un elemento que ayuda al tráfico es la inexistencia de radares para control del espacio aéreo en gran parte del territorio paraguayo. Las cargas son re-distribuidas y comercializadas en el mercado negro, especialmente en ciudades como Pedro Juan Caballero y Salto del Guairá, frontera seca con Brasil, y Ciudad del Este, en la Triple Frontera con Brasil y Argentina".

En partidas menores, se han detectado casos de personas que ingresan armas disimuladas en equipajes, tanto en vuelos comerciales aéreos, como en viajes en vehículos por vía terrestre.

En cuanto a las formas de salidas de las armas desde el país, el informe menciona:

-Las armas adquiridas legalmente en las Armerías de Ciudad del Este, Salto del Guairá o Pedro Juan Caballero, cruzan directamente la frontera llevadas en bolsos por moto-taxistas, en pequeñas partidas, ya que por el volumen de tráfico diario, especialmente en el Puente de la Amistad, no existe una revisión minuciosa.

-Las partidas más grandes, especialmente de armas automáticas compradas en el mercado negro, son cruzadas ilegalmente a la noche, envueltas en paquetes sellados herméticamente con plástico negro, junto a otras cargas de cigarrillos, drogas, productos informáticos y electrónicos, en lanchas deslizadoras que parten desde los numerosos puertos clandestinos habilitados a orillas del río Paraná, en los barrios marginales de Ciudad del Este, o en las áreas de reserva del Lago de Itaipú, y que atracan en otros muelles piratas en el lado brasileño.

"Este operativo se realiza en forma masiva y constante, con la evidente complicidad de autoridades aduaneras, policiales y militares, que reciben comisiones por permitir el paso", explica.


Dejá tu comentario