El pasado 3 de enero, los vecinos oyeron el ruido de las herramientas y alertaron a la Policía y a la Municipalidad de Asunción. La situación llamó poderosamente la atención atendiendo a que, el 26 de noviembre del año pasado, el intendente Luis Bello había anunciado que ordenó la suspensión inmediata de la obra que pretende construirse en el lugar, a cargo de la empresa Fuelpar SA.
Jorge Paredes, ingeniero y miembro de la comisión vecinal Mburucuyá Poty, relató que los vecinos fueron despertados por las motosierras y que el operativo se ejecutó de forma desafiante, ignorando la revocación del permiso, registrado el 4 de diciembre, y también la disposición del intendente.
Según Paredes, las motosierras solo se detuvieron luego de que acudieran las autoridades municipales. Pero el domingo 4, alrededor de las seis de la mañana, la destrucción se reanudó. Paredes describió la escena como algo salido de una película, puesto que el personal encargado de la tala inclusive salió corriendo por la avenida Santísima Trinidad, ante la llegada de la Policía.
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“La verdad es que fue indignante, desesperante, no sé cómo describir todo lo que pasaron los vecinos. Una impotencia muy grande”, expresó Paredes, quien confirmó que en el sitio prácticamente ya no quedan árboles, salvo un total de tres que se habrían dejado para que adornen la futura estación de servicio que Fuelpar busca materializar.
Paredes informó además que, a finales de 2025, a 200 metros de la zona, sobre la avenida Santísima Trinidad, se taló una hectárea entera de árboles centenarios para la construcción de dos torres corporativas de oficina.
Desde su perspectiva técnica como ingeniero, Paredes advirtió que esta deforestación urbana acelerada está condenando a Asunción a un futuro de riesgos para la salud de los pobladores. La pérdida del arbolado elimina las defensas naturales de la ciudad frente al clima excesivamente caluroso que se vive en nuestro país.
También alertó sobre las islas de calor que se forman por la deforestación en el área urbana. “Esto viene de la mano de la impermeabilización del suelo” y esta combinación puede transformar a la capital en “una ciudad más peligrosa y más difícil para vivir”.
Recordó en este sentido que las lluvias se convierten en raudales que pueden llegar a ser mortales, y resaltó que la falta de sombra obliga a la gente a encerrarse, generando un “combo destructor de los barrios, de las personas que los habitamos”.
“Luis Bello es la continuidad de Nenecho”
Este nuevo episodio de tala irregular se registra en un contexto de preocupante falta de respeto hacia los recursos que posee la ciudad. Recientemente, se registró el derrumbamiento de una casona histórica en el microcentro de Asunción, situación que refleja una falta de control y una preponderancia de los intereses de los desarrolladores inmobiliarios por encima de los que defienden los asuncenos.
“Luis Bello carece de todo tipo de autoridad. Eso saben todos los pseudoempresarios y pseudodesarrolladores. Ellos mismos le están sosteniendo. Mirá el caso de la tala que se produjo antes de Navidad. Eso es peor. Ellos están violando el ordenamiento territorial de Asunción, con todos los permisos”, aseveró el representante vecinal.
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Resaltó que para la referida obra sobre Santísima Trinidad, el grupo F19 obtuvo su aprobación de planos en un mes, sin tener aprobado el régimen de la excepcionalidad, ateniendo a que se trata de un eje habitacional. Apuntó a que la Junta Municipal aprobó una modificación del Plan Regulador para favorecer a dicha firma.
“Luis Bello es un concejal suplente al que nadie le votó. Él aprobó todos los presupuestos de Nenecho, aprobó todas las licitaciones, aprobó todas las rendiciones de cuentas (pese a las irregularidades). Es la continuidad de Nenecho. Hoy en día cambió nomás de cajero la Municipalidad”, criticó Paredes.
Vecinos buscan apoyo de la Corte
Informó que junto con los vecinos ya presentaron una nota a la Corte Suprema de Justicia, atendiendo a que “el brote como hongo de las estaciones de servicio” se debió a “las acciones de inconstitucionalidad que presentaban (las firmas encargadas) contra la Ordenanza 7/2011".
Dicha normativa establece que los nuevos locales de estaciones de servicio y/o gasolineras no pueden ubicarse dentro de un radio menor de 1.000 metros respecto a otro local existente.
“Hay permisos que ni siquiera tienen acciones de inconstitucionalidad presentadas ante la Corte”, aseguró Paredes. “La Corte estaba dando medidas cautelares, y con estas empezaban a construir”, añadió.
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Los vecinos acudieron a la Corte para solicitar que se rechacen las acciones de inconstitucionalidad, debido a que se está perjudicando enormemente el derecho al ambiente saludable que poseen los ciudadanos.
El 29 de enero de 2025, los vecinos de Mburucuyá y otras zonas del distrito Trinidad denunciaron ante la Junta Municipal de Asunción que se talaron 70 árboles en la plaza Mártires de la Policía, ubicada en las calles Julio Correa esquina Capitán Alfredo.
La tala fue autorizada por la Municipalidad de Asunción, a cargo del ex intendente Óscar Nenecho Rodríguez. Dicho procedimiento estuvo en manos de la empresa Perren Group SRL, bajo el asesoramiento de la ingeniera forestal Natalia Ferreira.
Los vecinos informaron que la tala se hizo en el marco de las medidas de compensación para construir la referida estación de servicio ubicada a un kilómetro de dicha plaza. La mencionada ingeniera indicó a los afectados que en el lugar se plantarían 390 árboles, pero, de acuerdo con los vecinos, el espacio no es suficiente para dichos plantines.