01 abr. 2026

Tocar para vivir

Hace algunas semanas fue presentado, en la Alianza Francesa, el libro Músicos de orquestas bailables asuncenas 1950-1980: Relatos y anécdotas. La publicación recoge entrevistas a varios protagonistas de esta movida musical que tuviera gran auge en aquellas décadas.

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En la Alianza Francesa se presentó el libro Músicos de orquestas bailables asuncenas 1950-1980: Relatos y anécdotas.

Por Eulo García

Poeta y músico

eulomadero@googlemail.com

El desarrollo de la música como oficio está hecho de búsquedas y encuentros. Hay que dedicar esfuerzo para la búsqueda del camino a seguir, y una vez hallado, se debe recorrerlo con dedicación y esmero, para seguir buscando caminos que den continuidad a los pasos aprendidos, al andar encontrado.

El libro Músicos de orquestas bailables asuncenas 1950-1980: Relatos y anécdotas (Asunción, 2013) recoge una parte importante del desarrollo de la música como oficio en nuestro país, centrándose en entrevistas realizadas a varios de los principales protagonistas de esta movida artística, y nos permite acercarnos un poco a algunas costumbres sociales de esas épocas, revivirlas quienes las recuerdan, e imaginarlas quienes no las vivieron.

La idea de esta publicación le surgió a Rodolfo Rudi Elías, quien además de músico es también investigador. Rudi escribe, en la presentación de la publicación, que figuras como Papi y Nene Barreto, Lobito Martínez, Palito Miranda y muchos otros, han pasado por nuestro país y no son valorados en su justa dimensión por la sociedad y la cultura nacionales. Ellos, además de ser reconocidos instrumentistas, intérpretes, compositores y arregladores, cumplieron además una importante labor en la formación de otros músicos. “Además, las orquestas bailables nos remiten a aspectos de la vida social y cultural de Asunción poco conocidos. Merecen que les hagamos memoria, merecen entrar en la historia”.

Con esa motivación, Elías presentó el proyecto de investigación al Programa Fondos de Cultura para Proyectos Ciudadanos, un valioso programa de apoyo financiero para proyectos culturales que era impulsado por la Secretaría Nacional de Cultura, en el año 2011. El equipo de investigación se completó con Óscar Gaona y Vicente Morales, quienes son también músicos e investigadores.

Protagonistas vivientes

Músicos de orquestas bailables asuncenas... se suma a la todavía reducida bibliografía editada sobre música moderna en nuestro país; las anteriores son: Movimiento Rock y Orquestal en el Paraguay (Producciones Urbanus, 2003), de Alcides Alfonso Parodi; y recientemente Jazz en Paraguay (Fondec, 2012), de José Villamayor y Ricardo Castellani. Contrariamente a esto, la cantidad de experiencias de orquestas y grupos musicales son innumerables. Existe una gran cantidad de información distribuida en diferentes sitios de internet. Pero lo más importante es que muchos de los protagonistas de estas experiencias aún viven, lo que permite que se pueda recurrir a ellos como primera fuente de información.

Esto de por sí les da una riqueza única a las publicaciones mencionadas, pero marca a su vez una limitación, ya que los relatos no pasan de las experiencias y anécdotas personales, quedando la contextualización en un segundo plano; no se profundiza tanto en ella, como se debería, para construir historia de los relatos. Aun así, el aporte a la construcción de esa historia que se hace en los libros mencionados es invaluable.

En el caso de Músicos de orquestas bailables asuncenas... se registran 16 entrevistas crudas, en las que los protagonistas relatan sus inicios dentro del mundo de la música y su trayectoria en las orquestas en las que les cupo participar. Los entrevistados son: Carlos Villagra, integrantes de la Orquesta Swing Copacabana; Benjamín Benza, Palito Miranda, Kike Krona, Álvaro Ayala, Catalina Pereira Catunga, Riolo Alvarenga, Ángel Candia, Víctor Destéfano, Valencia, Emi Aiub, Óscar Faella, Carlos Báez, Toti Morel y Zenón Vidaurre.

La Asunción de antes

La otra protagonista de este libro es la Asunción de décadas pasadas, y, por supuesto, los sitios emblemáticos que permitieron la aparición y el auge de las orquestas. Así, reviven por unos instantes el salón blanco de la Confitería Vertúa, sobre la calle Palma; la Confitería Waldorf, en Chile y Oliva; los clubes Sajonia, Mbiguá y el Alemán; el bar El Rubio; y los cines Roma y Splendid. Una época cultural asuncena no de oro, pero sí muy activa y variada en cuanto a propuestas de pasatiempo y de ocio, antes, mucho antes de la aparición del monstruo devastador que fue el shopping.

Todo esto sumado a un registro fotográfico muy rico, hacen que el recorrido por las páginas de Músicos de orquestas bailables asuncenas... sea agradable y por momentos entretenido, quedando ganas de seguir recorriendo el camino de la música y seguir encontrando lugares y personas protagonistas de una historia mucho más amplia que aún está por escribirse, pero de la que ya hemos hallado varios sonidos, e identificado sus silencios.

* “Termina el baile y se olvida al músico”

Por Rudi Elías

Investigador.

Una de las primeras frases de un entrevistado fue que dejemos constancia de que en aquel momento no recordaba los nombres de todos los músicos y de que no era su intención dejar de mencionar a alguno. Creo que esta también es nuestra preocupación. ¿Por qué incluimos a un músico y no a otro? Inmediatamente surge la sensación de que estamos cometiendo una injusticia o, al menos, una desprolijidad con estas omisiones. Lastimosamente, esto será cierto, pero también es correcto afirmar que las personas incluidas fueron y continúan siendo referentes en el campo de la música, y particularmente de las orquestas bailables asuncenas.

Nos planteamos iniciar este trabajo de recuperación con aquellos músicos a quienes conocíamos y, en el momento en que solicitamos, aceptaron ser entrevistados y que sus historias fueran publicadas. Por tanto, se debe considerar este libro como un primer paso, una exploración que esperamos profundizar. De hecho, hemos entrevistado a más músicos de los incluidos en esta publicación y deseamos seguir haciéndolo, para dar lugar a una segunda edición próximamente. También queremos utilizar otros medios (como las redes sociales en internet) para seguir aumentando nuestro acervo de información, registros fotográficos y anecdotarios.

Pero, ¿cuál es la importancia de este libro?, ¿cuál es su aporte?, ¿por qué publicarlo? En realidad, y aquí quisiera hablar en primera persona: no tengo una respuesta a estas preguntas, sino más bien algunas reflexiones, ideas y, sobre todo, algunas sensaciones y emociones que me parece necesario compartir con las personas (que se sientan) interesadas en este libro.

(*) Del prólogo del libro.

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