12 jul. 2024

SARAJEVO: El corazón del dolor


Desde Albania a Dubrovnik en Croacia pasando por territorio de Montenegro con su capital Podgorica es un viaje más largo por la cantidad de montañas que hay que atravesar. Los controles aduaneros son relativamente expeditivos. Pasamos por Budva una hermosa ciudad montenegrina reconstruida luego del terremoto de 1979. Este país siempre ha sido un cercano aliado de los Serbios y su presidente Bulatovic y su delfín Djukanovic han jugado un rol muy cercano a las posiciones de Milocevic durante el conflicto, pero claramente cuando vieron la oportunidad de la independencia se declinaron en el 2006 por dicha opción con un referéndum. Hoy el país es miembro de la Otan y está en espera de su aprobación de ingreso a la UE.

Llegamos a la tarde a “la joya del Adríatico: Dubrovnik afectada también por la guerra de los balcanes y el fuerte asedio Serbio a quienes no les importó destruir una joya arquitectónica de rango mundial. El ataque de los 7 mil serbios bosnios dejó más de 300 muertos en ambos bandos y 16 mil croatas desplazados. La guerra duró aquí 8 meses y existe un sitio que recrea con imágenes lo acontecido en 1991. El bombardeo de diciembre recibió una fuerte condena mundial y forzó a varios líderes políticos en Montenegro a pedir disculpas por lo acontecido. Varios jefes militares fueron denunciados por las muertes violentas y torturas ante tribunales internacionales.

Parece imposible creer que todo aquello aconteció hace un poco más de tres décadas. La han reconstruido por completo y si no fuera por las imágenes colgadas en algunos muros cercanos a la vía principal de la ciudad, nadie podría creer el terror que vivieron los croatas en Dubrovnik. La ciudad es hermosa y deslumbrante de día y de noche. Un gran ambiente rodea la ciudadela rodeada de una muralla desde donde es posible observar las iglesias de los jesuitas, los dominicos y la catedral erigida en honor a San Blas, el santo patrono. Han reconstruido por completo los daños infringidos por los serbios en la guerra de los Balcanes. Un grupo de monjes franciscanos canta unos salmos al fondo sin contacto con los fieles en una iglesia austera construida por los hijos del santo de Asís. Todo parece en orden donde alguna vez reinó todo lo opuesto. Los grandes cruceros con miles de turistas atracan en sus costas y desembarcan a sus viajeros que se pierden en medio de música, historia, gastronomía, tradición y... recuerdos.

De la luz a la obscuridad

De Croacia vamos a Sarajevo en la doliente Bosnia Herzegovina. El trayecto lleva sus buenas horas a lo largo de un territorio que nos muestra las cicatrices de la guerra de manera más evidente y clara. Varias casas aún no reconstruidas y banderas de Croacia en territorio Bosnio se observan al ingreso al país más golpeado por la guerra de hace tres décadas... Bosnia Herzegovina es una federación frágil tras los acuerdos de Dayton en EEUU. Los que viven cerca de Croacia se muestran como parte cultural de ese país. Casi no se observan banderas bosnias cerca de la frontera con Croacia y lo mismo acontece en región con mayoría Serbia.

Bosnia es claramente el país más castigado por la guerra y el que guarda aún más incertidumbres sobre su destino. Hay una república, si así la denominan, llamada Srpska apoyada por los serbios, que prácticamente rodea al país al norte y este de su territorio y donde vive el 90% de los serbios bosnios. Esa parte conflictiva prácticamente abraza por completo el territorio con mayoría musulmana y es siempre una amenaza de conflicto a corto plazo. Eso fue parte del acuerdo de Dayton que puso fin al conflicto.. de momento. Es hermoso el camino. Montañas, mucho verde y cicatrices de bombas y disparos cuyos rastros en las paredes no han sido revocados aun.

En Banja Luka hacemos una parada. Todavía es posible observar casas destruidas que fueron abandonadas o han sido devoradas por la flora. Aquí en este país ocurrió la matanza de Srebrenica donde las unidades serbias al mando del terrorífico general Ratko Mladic mataron a 8 mil personas de la etnia bosnia musulmana. Fue en julio de 1995 y el general serbio luego de años de escondite y búsqueda fue capturado y llevado al tribunal internacional de La Haya. La comunidad internacional tuvo una gran responsabilidad en los acontecimientos, ya que la ONU con un general francés al frente les había prometido a los miles de desplazados bosnios musulmanes que Srebrenica era un lugar seguro como no lo fue. Ese lugar es reconocido hoy como sitio de un genocidio y en recordacion de la fecha de la matanza hay una marca en el calendario mundial que recuerda dicha tragedia. Sarajevo es todavía la imagen más doliente de la guerra.

CICATRICES A FLOR DE PIEL

El fracaso de la convivencia, la agitación de los fanatismos religiosos y nacionalistas se conjugan en la capital de Bosnia... Sarajevo donde se inició la primera guerra mundial con el aesinato del Archiduque Fernando, se parece al día que la visité. De momento nublada, fría y con lluvia para luego con la salida del sol: cálida y amable. La ciudad está cortada por el río Miljacka desde donde los sitiados habitantes de Sarajevo buscaban tomar agua que les permitiera sobrevivir mientras desde la montaña disparaban cañones, obuses y los francotiradores disfrutaban de matar a inocentes. El sitio de la ciudad por las fuerzas serbio bosnias duró cuatro años y la población tuvo que sobrevivir a como pudiera.

La ciudad es mayoritariamente musulmana y el edificio de la intendencia tiene reminiscencias árabes y fue completamente destruida por los ataques serbios. Tiene una placa que pide no olvidar lo que ahí ocurrió hace menos de 30 años. Fue reconstruida por España, Austria y otros países de la UE. Hay mucho de la cultura musulmana, aunque los bosnios cuentan con orgullo y nostalgia que vivieron juntos y en armonía musulmanes, cristianos, serbios y croatas por mucho tiempo hasta que vino la guerra y acabó con todo. Es un caso de estudio sobre el impacto de los odios soterrados, el discurso incendiario y provocativo y los eternos intereses de la guerra sobre la paz. Intentaron en vano evitar el conflicto levantando la bandera de la multiculturalidad como blasón. No sirvió. Hoy a lo largo de este hermoso país se ven signos de la confrontación del dolor y de la muerte. Sarajevo se despereza lentamente de esa pesadilla en la que los sumieron los odios serbios y croatas soterrados.

La posibilidad de una prolongación del conflicto es posible visualizarlo en este territorio. Con muchos dolores y angustias económicas. En Bosnia Herzegovina vive aún el dolor que una larga y dolorosa guerra que les partió el corazón.

Vamos camino a Zagreb, la capital croata y un gran protagonista del conflicto.


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