El examen de correspondencia de la Contraloría General de la República (CGR) reveló que el titular de la petrolera estatal Eddie Jara realizó varias transferencias bancarias a la cuenta personal desde la petrolera estatal y millonarios pagos a su tarjeta de crédito sin documentos que puedan respaldar el origen del dinero.
Según el documento al que tuvo acceso ÚH, Jara habría abonado en efectivo, durante un periodo de aproximadamente dos años, un promedio mensual de G. 150 millones en el pago de su tarjeta de crédito, y pagos a concesionarias, clubes sociales y otros gastos que excedían su capacidad financiera entre el 2023 y el 2025.
En el informe, se expone un cuadro sintético de pagos y consumos identificados, comparados con las remuneraciones mensuales salariales informadas por Jara.
Según la Contraloría, y mediante el cruce de datos con dos bancos de plaza donde Jara tiene cuentas, el titular de Petropar realizó pagos con su tarjeta de crédito en 2024 por más de G. 1.500 millones, frente a salarios que oscilaban G. 470 millones, configurando un déficit aproximado de más de G. 900 millones.
“Resulta necesario que el declarante acredite documentalmente el origen de los fondos aplicados a las operaciones referidas, habida cuenta de que el contraste entre los ingresos conocidos y las erogaciones efectuadas evidencia un descalce financiero”, señala el lapidario informe.
Hasta el momento, la Contraloría no cuenta con elementos que permitan establecer la trazabilidad del origen de esos fondos utilizados de manera regular para cubrir las obligaciones del titular de Petropar. Según el informe de Contraloría también se habrían detectado transferencias irregulares de fondos de la estatal a cuentas personales del funcionario.
Otro punto llamativo es que Jara prestó la suma de G. 3.500 millones cuando su utilidad en los últimos cinco años fue de G. 305 millones, lo que “no permite explicar” el endeudamiento.
Además, entre 2023 y 2025, se identificaron egresos por G. 3.099 millones, mientras que los ingresos salariales declarados en ese mismo periodo ascienden a G. 1.136 millones, es decir, una brecha de G. 1.962 millones.
Jara ha llamado la atención por sus frecuentes viajes y el estilo de vida ostentoso que mantiene junto a su pareja, la diputada Johana Vega.
De hecho, el análisis realizado por el órgano de control no fue un examen “tradicional” de correspondencia de bienes, sino más bien una evaluación para determinar si el estilo de vida de Jara condice con sus ingresos.
El reporte de la Contraloría habla de cuestiones delicadas, sobre todo por el origen desconocido de los fondos por los pagos que realizaba en ventanilla y en efectivo, aparentemente para esquivar los controles y la trazabilidad.
En la mira. Los exámenes de correspondencia de la Contraloría revelaron que el titular de Petropar no respaldó millonarios gastos e incluso hizo transferencias a personas que no tenían nada que ver con salarios. Millonarias cifras sin justificar, depósitos de origen desconocido, viáticos sin respaldo y hasta una vivienda con tres costos diferentes fueron solo algunas de las irregularidades que se encontraron. Tiene un plazo que ya corre para responder ante la Contraloría.
G. 3.500 millones prestó el titular de Petropar cuando su utilidad en los últimos cinco años fue de G. 305 millones.
G. 3.600 millones pagó con tarjeta de crédito en los últimos dos años, un promedio de G. 150 millones en pagos.
G. 3.099 millones en egresos desde el 2023 al 2025 y montos declarados en ese lapso eran G. 1.136 millones.
G. 6.000 millones fue el aumento del patrimonio de Eddie Jara, titular de Petropar, en los últimos diez años.
G. 7.000 millones era el patrimonio declarado por Jara en su última declaración de bienes a la CGR en el año 2023.
G. 87 millones mensuales es lo que informó Eddie Jara que percibe mensualmente por salario, docencia y otros.
Contralor sugiere que el titular de Petropar debe dar un paso al costado
El contralor general de la República, Camilo Benítez, calificó de escandalosos los datos que se encontraron en el informe preliminar respecto a los ingresos y egresos del titular de Petropar, Eddie Jara, y pidió que dé un paso al costado.
Para Benítez, existen algunos elementos en el informe que son difíciles de justificar, aunque a Jara aún le quedan algunos días para poder presentar su descargo ante el ente contralor.
“Todo lo que salió a la luz está basado en informes oficiales del sistema financiero. Es decir, cuando el banco Itaú nos envió a nosotros toda la información de la trazabilidad bancaria de él nos agarramos de la cabeza porque es ahí donde nosotros vimos un manejo absolutamente desprolijo en su contabilidad”, manifestó el contralor a la 730 AM.
La Contraloría observó transferencias mensuales de G. 20 millones desde Petropar a la cuenta del propio Jara. Benítez dijo que estas transferencias estarían reglamentadas como una especie de caja chica.
“Tiene que haber una normativa clara que diga en qué se puede gastar ese dinero y cómo se rinde”, señaló Benítez. Al ser consultado si Jara debería renunciar, el Contralor no tuvo reparos y sostuvo que “en otros países el funcionario dá un paso al costado mientras aclara su situación. Estas alegaciones son graves y los montos importantes”.
El titular de Petropar se limitó a emitir un comunicado días pasados respecto a las publicaciones que hacen referencia al examen de correspondencia que llevó adelante la Contraloría en relación a sus declaraciones juradas. Hay un total de seis puntos que están en observación.