Una profunda indignación y preocupación se vive en la comunidad educativa de la Escuela Básica Nº 2562 San Lorenzo, ubicada sobre la calle Quiindy del distrito de General Resquín, Departamento de San Pedro, luego de que delincuentes ingresaran a la institución y robaran todas las mercaderías destinadas al almuerzo escolar.
El hecho ocurrió durante el largo feriado y fue descubierto en la mañana de este lunes, cuando las cocineras llegaron al lugar para preparar los alimentos y encontraron violentada una de las ventanas del improvisado comedor escolar.
Los delincuentes también se llevaron productos alimenticios, cucharas, tenedores, cuchillos, licuadoras, cafeteras y otros elementos esenciales para el funcionamiento de la cocina.
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La situación obligó a suspender las clases este lunes y el martes, debido a que la institución ya no cuenta con ingredientes ni condiciones mínimas para preparar el almuerzo escolar.
Según los padres de familia, recién el martes por la tarde llegarán los insumos por parte de la empresa proveedora, por lo que las actividades se normalizarían recién este miércoles.
Precaria infraestructura
Más allá del robo, lo que genera mayor indignación es la extrema precariedad del lugar utilizado como cocina-comedor.
Se trata de una antigua construcción de madera de casi 40 años, deteriorada y carcomida por termitas, que fue adaptada por docentes y padres ante la falta de infraestructura adecuada para la implementación del programa Hambre Cero.
Los padres lamentaron que esta situación termine afectando directamente a los niños, quienes no solo quedaron sin el almuerzo escolar, sino también sin clases durante dos días.
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Señalaron que muchas familias dependen del alimento que reciben los estudiantes en la escuela y que este tipo de hechos evidencia el abandono que sufren numerosas instituciones educativas del interior del país.
“Los niños son los más perjudicados. Ellos necesitan estudiar y también alimentarse. No puede ser que por no tener una cocina-comedor segura ocurra algo así”, expresó uno de los padres afectados.
La comunidad educativa exige a las autoridades distritales, departamentales y nacionales la construcción urgente de una cocina-comedor moderna y segura, que permita resguardar los alimentos y garantizar condiciones dignas para los alumnos.