La justicia paraguaya intentará este martes 23 de junio llevar adelante, por quinta vez, el juicio oral y público por un presunto hecho de abuso sexual contra una niña ocurrido en el año 2018 en el Departamento de Canindeyú.
La audiencia fue fijada para las 08:30 en la Sala 1 de Juicios Orales de la nueva sede del Palacio de Justicia de Saltos del Guairá.
La convocatoria fue establecida mediante una providencia judicial fechada el 26 de mayo de 2026. Sin embargo, la familia de la víctima observa la nueva fecha con incertidumbre, debido a que las cuatro convocatorias anteriores terminaron siendo suspendidas por llamativos motivos.
Los padres de la víctima afirmaron sentirse abandonados por el sistema judicial y sostuvieron que las reiteradas postergaciones representan una nueva forma de sufrimiento para la familia.
Según relataron, deben trasladarse desde la zona de Curuguaty cada vez que son convocados, con la esperanza de que el proceso finalmente avance, pero en reiteradas ocasiones se encontraron con la suspensión de las audiencias.
De acuerdo con la denuncia, la afectada habría sido víctima de abusos en varias ocasiones por parte de un tío. El caso fue investigado por el Ministerio Público y posteriormente remitido al Juzgado Penal de Garantías, que resolvió elevar la causa a juicio oral y público, tras considerar que existían elementos suficientes para que los hechos sean analizados por un Tribunal de Sentencia.
Los familiares aseguraron que todas las pruebas requeridas fueron presentadas durante la investigación y expresaron su preocupación por las continuas dilaciones del proceso.
Asimismo, señalaron que el supuesto autor ha logrado postergar en varias oportunidades el inicio del juicio mediante diferentes mecanismos dudosos, situación que consideran injusta y perjudicial para la búsqueda de verdad y justicia.
“Lo único que pedimos es que se haga justicia y que el juicio pueda comenzar de una vez por todas”, expresaron los padres, quienes aseguran que la demora judicial ha provocado un enorme desgaste emocional para toda la familia y, especialmente, para la víctima.
Con la audiencia fijada para este martes, la expectativa está centrada en que el Tribunal de Sentencia pueda finalmente dar inicio al juicio oral y público, permitiendo que las partes expongan sus argumentos y que el proceso avance hacia una resolución después de varios años de espera.
Los padres de la víctima esperan que esta vez no haya nuevas suspensiones y que la Justicia pueda responder al reclamo que vienen realizando desde hace casi ocho años: Conocer la verdad de los hechos denunciados y obtener una decisión judicial que ponga fin a una larga espera marcada por la incertidumbre y el dolor.