Economía

Pytyvõ: Una lección del coronavirus

 Carmen Marín, ministra de la Unidad de Gestión de la Presidencia de la República.

El 2020 vio venir una de las situaciones más desafiantes para todos los gobiernos, familias, trabajadores y empresas alrededor del mundo. Esta situación trajo consigo la necesidad de adoptar medidas de cuarentena que derivaron en un impacto económico y social al que debíamos hacer frente de manera rápida, eficiente, transparente y evitando la generación de aglomeraciones. Con una población informal importante y la imperante necesidad de generar soluciones inmediatas, claramente, los tradicionales métodos para llegar a la gente no podían ser utilizados.

En este contexto nace Pytyvõ, un programa que marca un antes y un después en la implementación de políticas públicas, instalando un nuevo paradigma en el diseño y aplicación de políticas a través de plataformas tecnológicas, sin costos para el beneficiario y en muchos casos, como un primer acercamiento a la inclusión financiera. Esto se logró gracias al trabajo colaborativo entre los sectores público y privado con los que se sumaron fuerzas. Los recursos llegaron de manera directa, permitiendo que más de 1,5 millones de paraguayos adquiriesen los bienes de la canasta familiar en los primeros meses de la pandemia.

Pytyvõ, junto con otros programas de transferencias del Gobierno, evitó que alrededor de 233.000 personas cayeran en la pobreza y logró incentivar a que más de 8.000 comercios se formalizaran a fin de participar del programa. Asimismo se logró un cambio importante en la conducta social en lo referente al uso de plataformas electrónicas, puesto que para solicitar el subsidio más de 2,3 millones de personas utilizaron esta nueva metodología.

Esta técnica de intervención también plantea un criterio técnico que permite mitigar los riesgos, permitiendo que el programa llegue a los más vulnerables. Cabe mencionar que una de las principales conclusiones de un estudio publicado recientemente por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) hace referencia a los desafíos de focalización de las transferencias sociales en el Paraguay.

Las buenas prácticas adquiridas en el proceso de implementación de Pytyvõ fueron plasmadas en un proceso metodológico a disposición para otras intervenciones sociales, con lo cual surgió la asistencia a pacientes con Covid-19 en UTI y cuidados intensivos: Pytyvõ Medicamentos. Hoy, 8 de cada 10 pacientes utilizan el programa y ya se realizaron más de 15.830 acreditaciones para la adquisición de medicamentos necesarios. Cabe mencionar que el programa es adicional y complementario al esfuerzo que realiza el Ministerio de Salud para la provisión de medicamentos e insumos a los hospitales, a través de los mecanismos vigentes para las compras.

La rápida propagación del coronavirus puso en evidencia los desafíos de la informalidad y el rol de la protección social en Paraguay. Más allá de los avances logrados en los últimos años, el enfoque de las políticas después de la pandemia deberá, necesariamente, conllevar una transformación acorde con el acelerado cambio en el mercado de trabajo y el auge de la economía de las plataformas.

Finalmente, dado el nivel de cobertura de estos programas, se puede afirmar que el modelo de intervención social Pytyvõ y su aplicación de forma transparente y eficiente, vino para quedarse.

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