Tiempo de elecciones, tiempo de encuestas. Aunque hayan perdido credibilidad, están allí para el juego electoral, como ases bajo la manga para generar sensaciones de victoria. Más allá del resultado de quién gana o pierde, un reciente estudio revela las principales preocupaciones de los asuncenos, que probablemente se repliquen en las demás ciudades, que tienen similares problemas.
Además de preguntar sobre la intención de voto en Asunción, la consultora Voz Data, también investigó sobre los problemas más graves de cada barrio. En primer lugar, aparece la basura/limpieza, con el 36%. Esto está a la vista. La capital es un gran basural y no hay barrio rico ni pobre que se salve de esta crisis. En segundo lugar, aparece el mal estado de las calles y veredas con un 20%, en tercer lugar, a 16%, le angustia la seguridad ciudadana. Recién en cuarto y lejano lugar, aparece la corrupción con apenas 7%.
El dato más llamativo es lo referente a la corrupción (la madre de todos los males), que altera a apenas el 7% de los asuncenos. Una cifra sorprendente después de la administración más desastrosa que llevó a la debacle financiera a la Municipalidad y la volvió inútil e insostenible.
Un presidente colorado que gobernó en la década del 2.000 decía que el problema de la corrupción era una agenda meramente mediática. Que a la gente no le interesaba el robo del dinero público sino las soluciones. Y que haciendo algunos cambios cosméticos o satisfacer sus necesidades básicas, un Gobierno podía finalizar su mandato sin grandes convulsiones. A esto hay que sumar el conformismo ciudadano, esa pasividad que se asemeja mucho a la sumisión.
SEGUNDA PIEL. La naturalización de la corrupción es la mayor victoria de los gobernantes de turno, especialmente de la ANR con sus siete décadas en el poder, junto a un sector de la oposición que renunció a su rol por migajas.
Basta con ver el juicio oral al ex senador Hernán Rivas, procesado por su presunto título falso de abogado, para entender la matriz de este flagelo. A medida que desfilan los testigos, uno va dimensionando la trama perfecta de la corrupción. El decano Rodríguez Kennedy admitió que firmó su título en la camioneta, el rector Euclides Acevedo se hizo el tonto alegando que fue engañado, pero allí está su firma; el ex ministro Eduardo Petta se defendió diciendo que nunca firmó nada, pero tampoco tuvo el coraje de frenar el embuste a pesar de la alerta lanzada por el finado Dr. Casañas Levi, su director de Transparencia en el MEC. Los compañeros de facultad jamás lo vieron, los funcionarios, tanto del Ministerio como de la Universidad Sudamericana cumplían el mandato sin chistar. Todos alegan “desprolijidades administrativas”, como si emitir un título académico falso fuese tan simple. Ninguno se hace cargo de nada. Todos hicieron “su trabajo” para que Rivas sea abogado, pero ninguno se siente responsable por lo acontecido. El caso es tan absurdo, tan kafkiano, tan delirante. Y aún con este escándalo, las autoridades no toman medidas correctivas. Las universidades garaje siguen estafando. Y los senadores siguen intentando crear nuevas facultades. Alejados de toda realidad.
LOOP. Otro tema que se repite en bucle son los accidentes en Pedrozo, Ypacaraí. Tragedias dolorosas que sepultan a familias enteras. Cada vez que sucede un desastre vial hay movimientos sísmicos en el Gobierno, decisiones apuradas que no resuelven el problema de fondo. Hace años que los pobladores del lugar piden que sea removido el “semáforo mortal”, más aún cuando sucedió una tragedia en el 2024 con seis fallecidos. No se tomaron medidas correctivas. El aparato ubicado en el descenso total del cerro Caacupé se cobró otras seis vidas cuando nuevamente un camión perdió los frenos, hace apenas unos días. Acuciada por denuncias y la presión política, la titubeante ministra del MOPC apuró el retiro el semáforo, hoy el único culpable de la catástrofe. Pero todas son medidas paliativas sin pensar en los pobladores que viven allí y que ahora deben arriesgar sus vidas para cruzar al otro lado. Hay un viaducto peatonal con ascensor, pero no funciona, según denuncias. El jefe del Consorcio de Rutas del Este aclaró que el elevador está destinado solamente para personas con discapacidad física. Es decir, un enfermo cardiaco, una embarazada, un adulto mayor tienen prohibido usar el ascensor. ¡Absurdo, pero real!
Esto también sucede porque el MOPC no fiscaliza al sector privado. La tercerización de las obras no implica la pérdida de la soberanía institucional. Las contratistas hacen lo que quieren porque el órgano rector delegó su poder.
CORRUPCIÓN. Según Transparencia Internacional, Paraguay sigue estando entre los países más corruptos del mundo. No es de ahora. Es una cultura que tiene raíces profundas desde tiempos inmemoriales. Es un flagelo que a pesar de sus nefastas consecuencias para la sociedad, sigue envenenando a las instituciones.
Ese 93% de asuncenos que no relacionan con la corrupción la basura que no se recoge, la suciedad que inunda la ciudad, la inseguridad de cada día, las coimas, es la señal más clara del éxito de los corruptos.
Pero no es problema de los asuncenos. Lo mismo pasaría si se hace una encuesta en Pedrozo. Los pobladores no conectarían las graves consecuencias de una ruta mal diseñada con la corrupción, sino con el semáforo.
Mientras la gente no relacione sus tragedias y miserias como consecuencia directa de la corrupción, seguirán en el poder los delincuentes de siempre.
- La naturalización de la corrupción es la mayor victoria de gobernantes de turno, especialmente de la ANR.
Textual
“Le comuniqué a Horacio Cartes mi precandidatura a la Presidencia de la República. Coincidimos en la preocupación del sistema de salud. Le sugerí que es importante escuchar a la disidencia del partido porque eso fortalece. Encontré a un presidente abierto al diálogo. Él tiene que ser presidente de todos y no solo de un movimiento (dentro de la ANR), y me escuchó. Ahora vamos a trabajar todos por la Lista 1. Le pedí el mismo trato para todos los candidatos”. (Senadora Lilian Samaniego).
Lo que hay que saber
RETROCESO. Presidentes de seccionales de EEUU piden a Cartes frenar la designación de la diplomática Estefanía Laterza para la embajada en Washington por “liberal y globalista”.
FRACASO. En 122 años de reforma agraria, el Estado compró 5 millones de hectáreas, pero históricamente tituló menos del 10%. Datos que ponen contra las cuerdas al Indert.
CAÑÓN CRISTIANO. Un medio brasileño publicó que Lula está dispuesto a devolver el trofeo de guerra, un reclamo histórico del país. Hay júbilo pero la noticia es extraoficial.
CANDIDATO. El gobernador de Central, Ricardo Estigarribia, lanzó su precandidatura presidencial. De esta forma se suma a la lista de candidatos opositores para el 2028.