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Policía afirma que campesino fallecido en enfrentamiento es una "víctima colateral"

La Policía Nacional sostuvo que el joven fallecido en el enfrentamiento registrado entre campesinos y policías en Itapúa habría sido una víctima colateral, debido a que no pertenecía al grupo de labriegos. 

El comisario Hugo Aguilera, director de Policía de Itapúa, afirmó que Édgar Emilio Centurión Almirón (29), quien murió de al menos 20 impactos de balas, no pertenecía al grupo de campesinos que se enfrentó con agentes de la Policía Nacional en la víspera.

"Era horticultor en María Auxiliadora. Ayer estuvimos hablando en el hospital con su patrón y él no entendía qué hacía su personal en el grupo y realmente sentimos el fallecimiento de un compatriota", expresó a radio Monumental 1080 AM este jueves.

Indicó que el fallecido habría sido una víctima colateral del hecho.

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"Lastimosamente encontramos a un joven trabajador, que no sabemos por qué razón ni motivo se encontraba en ese grupo", manifestó en otro momento el director policial.

Según la inspección forense, la víctima presentó al menos 20 orificios de entrada y salida de bala en varias partes del cuerpo, observables en el tórax, cuello, espalda, la región del rostro, miembro izquierdo y abdomen, entre otros.

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Se presume que los disparos que acusó provinieron de una escopeta y que unos 12 perdigones impactaron su cuerpo.

El enfrentamiento entre los autodenominados campesinos sintierras y uniformados se registró el miércoles en el interior de una propiedad de una agroganadera ubicada en la zona de Pirapey, de la ciudad de Edelira, del Departamento de Itapúa, donde la semana pasada se realizó un desalojo tras una orden judicial.

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Dos agentes del Grupo Especial de Operaciones (GEO) fueron heridos con balines de acero, que fueron lanzados con honditas. Uno en la cabeza y otro en el brazo.

Desde el lunes pasado se realizaron trabajos de reparación de suelo y de siembra con acompañamiento de la Policía Nacional en el lugar de los hechos, los cuales transcurrieron con bastante normalidad.

Sin embargo, en la víspera, cuando terminaban las tareas, llegaron al lugar unos 50 campesinos, quienes amedrentaron a los trabajadores y a los uniformados, según la versión de la Policía Nacional.

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