Más de 220 milímetros de precipitaciones se registraron en los últimos días, lo que dejó completamente inundados los caminos de acceso a comunidades indígenas del Chaco. Ante este escenario, unas 168 familias quedaron en condiciones críticas.
El líder comunitario, Pablo García, expresó la desesperación de los pobladores y realizó un llamado urgente a las autoridades nacionales para intervenir de manera inmediata. Según relató, la situación es grave y el hambre ya afecta a gran parte de la comunidad, especialmente a los niños.
“La gente está desesperada. Estamos padeciendo muchas necesidades, principalmente hambre. Nuestra situación no es nada agradable”, manifestó García.
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Además del impacto directo en la alimentación, la emergencia interrumpió la educación de los niños, quienes se vieron obligados a abandonar sus actividades escolares. A esto se suma el retorno de trabajadores que se desempeñaban en estancias cercanas, cuyas actividades también quedaron paralizadas por las inundaciones, incrementando la presión sobre los escasos recursos disponibles.
El acceso a la comunidad se encuentra totalmente bloqueado.
Kemha Yat Sepo está ubicada a la altura del kilómetro 160 de la ruta Transchaco, con un tramo adicional de seis kilómetros de caminos de tierra que actualmente son intransitables debido al avance del agua.
Ante este panorama, los pobladores solicitan la intervención urgente de la Secretaría de Emergencia Nacional (SEN), con el envío de alimentos, agua potable y asistencia básica. Advierten que, sin ayuda inmediata, la situación podría agravarse aún más en los próximos días.
Después de las últimas lluvias diversas comunidades indígenas del Chaco se encuentran afectadas por inundaciones y aislamiento.