Para monseñor Pedro Collar, obispo de CDE, el inicio de las obras representa el resultado de varios meses de planificación y gestiones. El obispo destacó la participación de profesionales que trabajaron en el proyecto desde el momento en que ocurrió el incendio. “Hoy estamos comenzando la reconstrucción. Queremos realizar un momento más bien de oración en el inicio o el reinicio de la obra”, expresó.
Profesionales de la Universidad Católica, Itaipú y otros técnicos que ya habían participado en anteriores trabajos de ampliación de la Catedral colaboraron en la planificación.
El obispo destacó además que el proyecto fue analizado durante varios meses antes de definir la empresa encargada de ejecutar los trabajos. “Lo importante ya es comenzar, hay ya un proyecto, va a haber una empresa que está trabajando y bueno, eso es lo que la comunidad estaba esperando”, manifestó.
Sobre la posibilidad de tener la Catedral nuevamente habilitada el 3 de febrero, Collar fue más cauteloso que Zacarías. Dijo que existe el deseo de celebrar ese día en el templo, pero aclaró que todavía no puede garantizarse una fecha exacta debido a los distintos factores que pueden afectar el avance de una obra de esta magnitud. “Pensamos nosotros el 3 de febrero al menos tener el espacio nuevamente. Pero siempre hay muchos detalles”, atajó.
El desarrollo de las obras también modificará durante varios meses la circulación y el uso del espacio que rodea al templo. La zona será cercada para garantizar condiciones de seguridad para los trabajadores y evitar inconvenientes durante la ejecución del proyecto.
Actualmente, numerosos conductores utilizan los costados de la Catedral como estacionamiento. Collar explicó que se realizaron gestiones con la Municipalidad y que el intendente también brindó su apoyo para autorizar el cierre del sector.
Los espacios deberán quedar liberados para que los obreros puedan trabajar con seguridad y para facilitar el movimiento de los materiales y equipos.
La Catedral San Blas forma parte de la historia de Ciudad del Este desde los primeros años de la capital departamental. Su construcción se inició en la década de 1960.