CIUDAD DEL ESTE
La Catedral San Blas de Ciudad del Este entró oficialmente el pasado viernes en etapa de reconstrucción, luego del incendio del pasado 9 de febrero que afectó parte de la estructura del principal templo católico de la capital de Alto Paraná. Con una palada simbólica y la bendición del obispo de la Diócesis de Ciudad del Este, monseñor Pedro Collar, se dio inicio formal a un ambicioso proyecto que busca recuperar el edificio y devolverle su imagen original.
El acto se realizó en la explanada de la Catedral y contó con la presencia del director paraguayo de Itaipú Binacional, Justo Zacarías, además de autoridades, representantes de la Iglesia y miembros de la comisión de emergencia creada para acompañar el proceso de recuperación. Sin embargo, los trabajos propiamente dichos ya arrancaron a mediados de la semana anterior; mientras prevén cercar la zona para asegurar la circulación de obreros, maquinarias y materiales.
La meta fijada es tener nuevamente habilitado el templo para el 3 de febrero de 2027, fecha en que se celebra la fiesta patronal de San Blas y también el aniversario de Ciudad del Este. El plazo es considerado ajustado, pero constituye el objetivo trazado por Itaipú y la Diócesis. “Nosotros pretendemos inaugurar, reinaugurar la Catedral el próximo 3 de febrero. Ese es el objetivo, un poco apretado, pero ese es el objetivo”, afirmó Zacarías durante el acto.
El director paraguayo de Itaipú explicó que desde el incendio se conformó un equipo de trabajo encabezado por monseñor Collar y que posteriormente se realizaron gestiones ante el Gobierno para conseguir los recursos necesarios. Finalmente, Itaipú Binacional asumirá el costo de la recuperación. “Desde el momento que sufrimos el siniestro nos pusimos a trabajar en un grupo comandado por el monseñor”, señaló Zacarías.
SIN AMPLIACIÓN. La intervención no contempla una ampliación de la Catedral. El objetivo será reparar los daños ocasionados por el incendio y, al mismo tiempo, aprovechar las obras para modernizar distintos sectores del edificio. “Se van a subsanar todas las dificultades emanadas del siniestro. La estructura, las vigas, el techo. Se va a aprovechar también para dejarla más linda de lo que ya era”, añadió.
Uno de los puntos destacados del proyecto será la recuperación de la apariencia original de la Catedral. La intervención buscará devolver al templo parte de su fisonomía inicial, respetando sus características arquitectónicas.
“Va a tener una nueva cara, va a volver a la cara original”, aseguró el director paraguayo de Itaipú.
El proyecto también contempla una serie de mejoras tecnológicas y de infraestructura. Entre ellas figura un sistema de sonido que abarcará toda la plaza, un generador de emergencia con capacidad para garantizar el funcionamiento del templo ante eventuales cortes de energía eléctrica, sistema de aire acondicionado y un moderno sistema contra incendios.
Según Zacarías, se instalará un sistema completo con agua presurizada y un tanque externo, con el objetivo de brindar mayor seguridad a la estructura y evitar que un episodio similar vuelva a poner en riesgo el patrimonio religioso.
Aunque durante el acto no se precisó el monto total de la inversión, Zacarías sostuvo que se trata de una intervención de importante envergadura. La contratación de la empresa encargada de ejecutar los trabajos se realiza mediante un convenio con la Organización de Estados Iberoamericanos.
El abogado Wilson Benítez, presidente de la Comisión de Emergencia para la Reconstrucción de la Catedral, confirmó que la empresa Implenia estará a cargo de la ejecución de las obras.
Benítez aclaró que la comisión no manejará los recursos económicos destinados a la reconstrucción. “Esto totalmente queda a cargo de Itaipú. No se va a desembolsar ningún dinero a la diócesis”, explicó.