Las autoridades Departamento de Ñeembucú ya iniciaron mesas de trabajo con la Gobernación, municipios y la Comisión Nacional de Emergencia para monitorear los niveles hidrométricos. Los principales puntos de atención son las defensas costeras de Pilar, Humaitá, Paso de Patria y los caminos internos que suelen quedar aislados.
El duodécimo departamento, reconocido por sus extensos humedales y su profunda conexión con los ríos Paraguay y Paraná, se prepara así para un escenario complejo en los próximos meses debido a la influencia del Fenómeno del Niño. Las proyecciones climáticas advierten un aumento significativo de las lluvias en la región.
Para los habitantes del duodécimo departamento un escenario similar a lo acontecido en 1983 sería catastrófico. Desde los municipios y la gobernación ya tomaron nota de esta cuestión. Lo acontecido en el 83 significó una perdida millonaria para los lugareños. Con terrenos bajos e inundables la zona está expuesta a un escenario extremo.
Esto, sumado al aporte de agua de la cuenca alta, genera preocupación por una posible crecida extraordinaria tanto del río Paraguay como del Paraná, que rodean y atraviesan el departamento. “Ñeembucú es agua. Vivimos entre esteros, riachos y bañados. Cuando el río sube, cambia la vida de todo el departamento”, coinciden los pobladores de Pilar y de las compañías ribereñas.
Además de los riesgos, los humedales de Ñeembucú podrían ver un repunte en su biodiversidad. Más agua significa más peces, aves y movimiento en el ecosistema, lo que también impacta en la pesca y el turismo de naturaleza. Sin embargo, el desafío está en equilibrar: proteger a las familias, la producción ganadera y la infraestructura.
Esto sin perder de vista que el agua es parte de la identidad ñeembuqueña. Las próximas semanas serán claves para definir el nivel de afectación. Mientras tanto, en Pilar y todo Ñeembucú se vive con la expectativa y el respeto que siempre impone el río. Los humedales del departamento y la crecida de los ríos Paraguay y Paraná están en el centro de la atención.
Con más lluvias pronosticadas, en Pilar monitorean defensas y caminos. JJB