ALTO PARAGUAY
Ante la posibilidad de que el fenómeno de El Niño genere condiciones climáticas adversas y un aumento de las precipitaciones, autoridades locales y departamentales intensifican las tareas preventivas en Puerto Casado, con trabajos de canalización, limpieza y rehabilitación de los principales sistemas de desagüe de la ciudad. Las labores se desarrollan de manera coordinada entre la Municipalidad de Puerto Casado, la Gobernación de Alto Paraguay y otras instituciones, con el objetivo de facilitar el escurrimiento de las aguas pluviales y reducir el riesgo de anegamientos en los sectores más vulnerables de la localidad.
Los trabajos forman parte de las acciones asumidas por el Consejo de Emergencia Distrital, atendiendo a que Puerto Casado cuenta con antecedentes de eventos de inundación que han generado importantes daños a lo largo de los años. Uno de los episodios más recordados se remonta a 1983, cuando la localidad sufrió una de sus mayores afectaciones por la crecida y el ingreso de agua a sectores poblados.
Además de las tareas de limpieza y canalización, uno de los principales reclamos planteados por los pobladores es la construcción de un muro de contención que permita brindar una mayor protección a la ciudad ante eventuales crecidas del río Paraguay y otros episodios de acumulación de agua. En ese marco, funcionarios del Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC) realizaron días atrás un relevamiento en distintos sectores de Puerto Casado, recorriendo zonas potencialmente afectadas y recopilando información sobre los antecedentes de inundaciones.
Durante la visita, los técnicos también mantuvieron conversaciones con referentes barriales y pobladores, con el propósito de conocer de primera mano los puntos críticos y reunir datos que permitan determinar las características y viabilidad de una eventual obra de protección.
Precedente. La preocupación de los habitantes no es nueva. Puerto Casado, por su ubicación a orillas del río Paraguay y sus características topográficas, presenta sectores particularmente vulnerables ante lluvias intensas y crecidas.
Uno de los antecedentes más recientes ocurrió a comienzos de 2023, cuando un episodio de precipitaciones dejó un acumulado cercano a los 300 milímetros en aproximadamente un día y que luego fue aumentando hasta aproximadamente 500 milímetros de acumulación. La gran cantidad de agua provocó el anegamiento de varios sectores bajos de la ciudad y afectó también a comunidades indígenas y zonas rurales con pérdidas económicas importantes.
El fenómeno produjo además importantes inconvenientes en los caminos, debido al desplazamiento de grandes volúmenes de agua hacia el río Paraguay, dificultando la circulación y el acceso a distintos puntos del distrito.
Ante este escenario, los pobladores consideran fundamental que las medidas de prevención se ejecuten antes de que se produzcan eventos extremos. La limpieza de los canales y desagües constituye una primera acción para mejorar el drenaje, pero los habitantes sostienen que se necesitan obras de mayor alcance para reducir de manera permanente la vulnerabilidad de la ciudad.
Las autoridades, a su vez, buscan avanzar con las evaluaciones técnicas necesarias para determinar las alternativas de infraestructura que permitan proteger a la población.