Miércoles 25/Julio/2007
Asunción (EFE)
Como cada 24 de julio, los devotos, cubiertos con plumas, máscaras de trapo, trozos de diario ó cartón y restos de plástico danzaron en la última jornada de la fiesta de tres días, que tuvo lugar en el distrito de Minas, a 65 kilómetros al norte de Asunción.
La celebración comienza el día 22 con una serenata, seguida de una misa del alba, una procesión y el oficio religioso central realizado este martes, presidido por el obispo de la diócesis de Cordillera (centro del país), monseñor Claudio Giménez.
“La fiesta de San Francisco Solano es casi única en el país y prácticamente en toda América por su forma peculiar, en la que se entremezclan la cultura cristiana con la africana”, dijo el sacerdote Modesto Martínez.
San Francisco Solano es el santo patrono de Minas, una comunidad de origen africano, y el acto central, realizado en medio de una romería montada en torno al templo, reunió además a pobladores de otros pueblos y turistas, explicó Martínez.
El sacerdote señaló que los devotos representan el “guaykurú ñemondé” (vestimenta india, en guaraní) para recordar a sus antepasados.
El fraile franciscano español Francisco Solano, canonizado en 1726, se adentró en esa región de Paraguay y el Chaco argentino para evangelizar a los indígenas tras ejercer el sacerdocio en Lima por más de 20 años.