15 may. 2026

Cómo Paraguay se independizó de España sin someterse a Buenos Aires

Desde la invasión napoleónica a España y jurar lealtad al rey, al miedo a quedar subordinado a Buenos Aires; lo que llevó a los jóvenes criollos paraguayos -todos ellos del interior- a la revolución que desencadenaría en la independencia del Paraguay en 1811, sin ayuda extranjera y sin derramamiento de sangre.

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La independencia de Paraguay se produjo el 14 y 15 de Mayo de 1811.

Edición: UH.

Era julio de 1810 y Paraguay todavía juraba fidelidad al rey Fernando VII. Menos de un año después, un grupo de jóvenes oficiales ponía en marcha la independencia del Paraguay. ¿Qué pasó en esos meses para que se tomara en la provincia una decisión de cambio tan radical en la postura política que desencadenaría en la Revolución de mayo de 1811?

El profesor en Historia, César Cristaldo, habló con Última Hora sobre las causas geopolíticas de aquel momento, que fueron el caldo de cultivo de la independencia. Citó la invasión inglesa al Río de la Plata por un lado, a la invasión napoleónica a España y el interés hegemónico de Buenos Aires, que desencadenó en dos famosas batallas - Paraguarí y Tacuary - donde tras la huída del Gobernador Velasco, los paraguayos vencieron a Belgrano y tomaron conciencia de su capacidad de lucha.

Estos y otros motivos llevaron a buscar independizarse de España, por un lado, y a evitar quedar subordinado a Buenos Aires, por el otro.

Para Cristaldo, es interesante que la gesta se llevó a cabo sin ayuda extranjera y citó a Estados Unidos como ejemplo, que logró apoyo de Francia. Además, no fue una revolución larga y no hubo derramamiento de sangre.

La invasión inglesa al Río de la Plata

A inicios del Siglo XIX, en 1804, se declaró la guerra entre Inglaterra y una alianza entre España y Francia, liderada por el emperador Napoleón Bonaparte. La fuerza naval inglesa derrotó en la batalla de Trafalgar a la francoespañola y confirmó la supremacía británica. Así llegó al Río de la Plata, invandiéndola tanto en 1806 como en 1807.

La defensa de ambos ataques fue organizada con apoyo de tropas reclutadas de otras provincias, entre las que se encontraba Paraguay, que contribuyó con unos 550 soldados y oficiales en 1806 y otros 400 en 1807, donde varios murieron en batalla.

Los ingleses fueron expulsados y el experimentado Gobernador Velasco fue uno de los jefes destacados de la defensa. Entre los paraguayos, resaltaban Fulgencio y Antonio Tomás Yegros, José Fernández Montiel, Cristóbal Insaurralde, Gervasio Acosta, Benito Villanueva, Fernando de la Mora y otros.

César Cristaldo, profesor de Historia

Ideas e influencias europeas de revolución, sobre todo tras la reciente Revolución Francesa, influían además en comerciantes paraguayos que iban y venían de Buenos Aires y a través de la Universidad de Córdoba, agrega el historiador.

La invasión napoleónica a la península ibérica

Napoleón Bonaparte se convirtió en Emperador en 1804 y desde inicios del siglo buscó imponer su dominio sobre Europa, ya sea por alianzas o por la vía de la conquista. Como no logró someter a Inglaterra, le declaró un bloqueo continental y prohibió el comercio con los ingleses buscando su asfixia económica.

En la península ibérica, Portugal no quiso ser partícipe de dicho bloqueo y se negó a participar, por lo que Bonaparte decidió invadirlo. Sus tropas debían cruzar por España y firmó un tratado con Manuel Godoy, primer ministro al que un Rey Carlos IV -alejado de los asuntos políticos- había delegado el poder.

El rey fue obligado a renunciar en favor de su hijo, Fernando, a quien Napoleón apresó para entregar la corona a su hermano, José Bonaparte.

“Y eso influye porque España queda sin cabeza. Y esas noticias llegan al Río de la Plata en 1810”, sostiene Cristaldo.

La independencia de Buenos Aires

El profesor recuerda que en consecuencia se establece en Buenos Aires el Cabildo Abierto del 22 de mayo de 1810, una asamblea extraordinaria que marcó el inicio de la revolución bonaerense, concretada el 25 de mayo, cuando derrocaron al Virrey Baltazar Hidalgo de Cisneros..

La recientemente creada Junta de Buenos Aires tenía las intenciones de formar una gran nación, que incluía a Paraguay, y con ese propósito enviaría a sus delegados.

Las tres facciones que dividían al Paraguay

En cuanto a la situación paraguaya, Cristaldo recuerda “lo controversial que fue el Congreso el 24 de julio de 1810”.

Se trata del cabildo abierto en el que el Gobernador Velasco “le pregunta a los asuncenos sobre la postura que se iba a tomar, si íbamos a independizarnos, seguir con Buenos Aires o seguir con España”.

Las tres facciones existentes en la época eran “los españolistas, los porteñistas y los autonomistas” o nacionalistas.

El sector españolista estaba conformado por aquellos quienes se encontraban en el ejercicio del poder y controlaban la política. El segundo grupo fue bautizado como el de los porteñistas ya que buscaba convertir a la provincia paraguaya en parte de las Provincias Unidas del Río de la Plata, instalada recientemente. El tercer grupo fue naciendo de a poco entre los criollos paraguayos partidarios de la revolución y que no estaban de acuerdo o contentos con el régimen español pero que tampoco veían como opción “cambiar de amo” y quedar subordinado a Buenos Aires.

“Y el pueblo, o sea, los que asistieron al a ese Congreso, a ese cabildo abierto, decidieron seguir jurando fidelidad a España”, mencionó el profesor.

Fue 1810 un año de insurrecciones en toda América debido a las victorias de Napoleón en España, que hicieron pensar que Fernando VII no volvería a reinar en España, luego de su cautiverio en Francia.

Belgrano y las batallas de Paraguari y Tacuary

El emisario enviado por Buenos Aires tras su independencia fue un criollo paraguayo, el coronel José de Espínola y Peña, con el objetivo de que Paraguay se una a los intereses porteños. Velasco no le permitió la entrada y el criollo paraguayo retornó para informar falsamente a la Junta que existía un ambiente favorable, pero que era necesaria una fuerza militar para vencer al gobernador.

“Él dio una información falsa en Buenos Aires, por eso es que Belgrano no viene con una gran fuerza expedicionaria, viene con una pequeña fuerza nomás para poder consolidar el acuerdo”.
César Cristaldo, profesor de Historia

En consecuencia, y en conocimiento de las decisiones del 24 de julio, Buenos Aires resuleve enviar la expedición militar a cargo del general Manuel Belgrano

Cristaldo sostiene que Belgrano no tenía intenciones de atacar a Paraguay y, por el contrario, buscaba enfrentarse al gobernador Español. Esperaba que al ingresar al territorio paraguayo, varios voluntarios se alistaran, pero tal cosa no pasó. Los porteños llegaron hasta Paraguarí y, el 9 de enero de 1811, se enfrentan a Velasco, que comandaba tropas paraguayas.

La Batalla de Paraguarí también se conoció como la de Cerro Porteño, y se dio en dos fases. Primero fueron dispersados los paraguayos, lo que llevó a Velasco a huir, pese a su experiencia militar heroica y su prestigio de no temerle a las guerras, abandonando a su suerte a sus tropas.

Los jefes paraguayos Manuel Cabañas, Juan Manuel Gamarra y Fulgencio Yegros, reorganizaron las tropas y derrotaron a los porteños, que huyeron hacia el sur, siendo alcanzados dos meses más tarde y obligando a capitular a Belgrano, quien argumentó que buscaba auxiliar al Paraguay para liberarse de España y no para conquistar a la vecina provincia. La respuesta del capellán del ejército nacional, el sacerdote José Agustín Molas, fue que Buenos Aires no iba a ejercer ningún tipo de autoridad y que las colonias tenían todo el derecho a independizarse como estados soberanos.

Paraguay no solo buscaba independizarse de España, sino también “protegerse del interés hegemónico de Buenos Aires”, dice Cristaldo.

Nuevamente reflotaba el sentimiento de valor y capacidad militar de los paraguayos, tras las batallas ante los porteños.

Por otra parte, un enojo con Velasco, por haber huído, lo que le restó poder y autoridad. “Hubo un enojo con Velasco por haber huido por haber, digamos, maltratado a los tres jefes criollos que triunfaron en Paraguarí”, menciona el historiador.

“A Velasco no le gustó que Cabañas le haya dado la oportunidad a Belgrano de retirarse del Paraguay con todo su armamento; él lo que quería es que se les traiga prisioneros a todos, con armamento, bagajes, todo.. pero Velasco ya no tenía la autoridad moral para exigir eso”, argumenta Cristaldo.

Agrega que Yegros fue enviado a Itapúa, Cabañas a las cordilleras y Gamarra, a San Pedro de Ycuamandyyú.

La noche del 14 de mayo

Estos antecedentes llevaron a que finalmente se diera todo lo conocido. “Y la noche del 14 ya era el momento de tomar los cuarteles, de que los oficiales subalternos que estaban con la revolución tomaran los cuatro cuarteles de Asunción. Y circunstancialmente estaba el regimiento de Curuguaty a cargo del capitán Mauricio José Troche. Ese regimiento también se plegó a la revolución. Por eso también es importante, aparte de los cuatro cuarteles, que ese regimiento de curuguateños se pase al lado revolucionario. Es un complemento importante”, señala.

Los roles fundamentales

Para el historiador, Fulgencio Yegros, José Gaspar Rodríguez de Francia y Pedro Juan Caballero fueron los tres actores fundamentales de la independencia. Incluso, Cristaldo dice que se menciona a Yegros como el líder natural. Francia no figura en las actas de los encuentros previos, por lo que se cree que no participó personalmente, pero sí a través de correspondencias. Él era primo de Fulgencio Yegros y Antonio Tomás Yegros. Siempre ellos mantenían correspondencia.

Imaginar aquella noche es imaginar una Asunción “sin nada, sin ruido”, lo que incluye a Juana María de Lara como alguien con otro rol fundamental. “Recurren a ella porque era la única autorizada a circular de noche, porque se iba prender las velas de la catedral y compañía. Entonces, como ella tenía la digámosle la autorización de circular de noche, es que ella fue la encargada de llevar las comunicaciones entre los complotados para no generar sospechas”, explica el historiador.

A las 22:00 del 14 de mayo, los patriotas partieron desde la actual Casa de la Independencia hacia el Cuartel de la Plaza, que entregaba su guardia a esa hora. Lo demás, es historia conocida.

Es así que lo que comenzó diez meses atrás como una discusión sobre fidelidad al rey español terminó convirtiéndose, en menos de un año, en una revolución encabezada por jóvenes paraguayos que dio inicio a esta parte de la historia, como país independiente.

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