PEDRO JUAN CABALLERO
Agentes de la Comisaría 15ª de la Colonia Cerro Cora’i fueron alertados sobre el hallazgo del cadáver de una mujer joven, al costado de un camino vecinal y a escasos diez metros de la línea internacional que separa a Paraguay del Brasil.
Los indicios preliminares señalan que la mujer fue degollada con arma cortante; debido a la profundidad de la herida, la cabeza fue cercenada del cuerpo, casi hasta la decapitación.
Además, según menciona el reporte policial, la mujer se encontraba atada de pies y manos, mientras que al costado del cuerpo fue hallado un cartel –ya reiterado a estas alturas– con la frase escrita: “No robar, te aviso Justiciero de la Frontera”.
Tras la intervención, la fiscala María Mirtha Martínez, quien atiende la causa, dispuso el levantamiento del cuerpo y su traslado hasta la Morgue Judicial. Posteriormente fue identificada la víctima como Miriam Moraes Cardoso (29), de nacionalidad brasileña.
El informe del médico forense del Ministerio Público, Marco Prieto, señala que “la víctima cuenta con heridas punzocortantes alrededor del cuello, que fue degollada y no decapitada”.
Además, detalla que los restos muestran rasgos de haber sufrido varios golpes en la cara y otras partes del cuerpo, por lo que se presume que fue sometida a torturas antes de que acabaran con su vida.
El cuerpo llevaba alrededor de 12 horas de fallecimiento por la rigidez cadavérica.
El comisario Sergio Sosa, director de Prevención de la Dirección de Policía de Amambay, dijo que, por las características, la mujer posiblemente fue asesinada en otro lugar, incluso del otro lado de la frontera, y después la tiraron en el lugar donde finalmente fue hallada.