Japón y el Mercosur acordaron ayer el inicio formal de negociaciones para un Acuerdo de Asociación Económica (AAE), equivalente a un tratado de libre comercio.
La decisión fue anunciada tras el encuentro entre la primera ministra japonesa, Sanae Takaichi, y el presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, en el marco de la Cumbre del G7 que se celebra en Évian, Francia.
“Los dos líderes acogieron con satisfacción la publicación de una declaración conjunta en la que se anuncia el inicio de las negociaciones”, señaló la oficina de la primera ministra japonesa en un comunicado. Ambos mandatarios expresaron su expectativa de alcanzar un acuerdo “mutuamente beneficioso” que fortalezca las relaciones económicas bilaterales.
Según información adelantada por el diario económico Nikkei, las conversaciones se centrarán en la reducción de aranceles para los automóviles japoneses y en la diversificación de las fuentes de suministro de petróleo y minerales críticos para Japón.
El país asiático depende en alrededor del 90% de sus importaciones de crudo de Oriente Medio. La reciente interrupción en el Estrecho de Ormuz derivada del conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán ha obligado a Tokio a recurrir a sus reservas estratégicas.
Japón y el Mercosur llevan varios años explorando un acuerdo comercial. En diciembre pasado ambas partes firmaron un Marco de Asociación Estratégica para ampliar la cooperación en comercio, inversiones, transición energética y seguridad económica.
Lula da Silva, por su parte, afirmó que las negociaciones podrían comenzar este mismo mes y que espera “buenas noticias” durante la próxima cumbre del Mercosur, prevista para el 30 de junio en Asunción (Paraguay).
Actualmente, el Mercosur es una de las principales economías con las que Japón aún no tiene un acuerdo comercial preferencial. EFE