Víctor Arrúa es un reconocido adiestrador de perros que inició su camino desde muy joven y ahora es su pasión acompañar a las familias en la educación de sus caninos, desde la confianza y el respeto.
El profesional además participará en el festival para mascotas “Huellitas y Corazón” organizado por la cadena de supermercados Superseis, que se realizará a cabo este domingo 2 de agosto en el Superseis Los Laureles a partir de las 16:00.
Para este encuentro especial que busca rendir homenaje a los compañeros de cuatro patas, se prevé una serie de actividades como Pet Carpet, Dogywood Market y la pasarela perruna, además de premios y sorpresas.
Preparación
Consultado sobre la llegada de un cachorro al hogar, Víctor Arrúa indicó que es fundamental preparar previamente un espacio cómodo, seguro e higiénico, donde el animal pueda descansar, alimentarse y disponer de agua. Asimismo, señaló que ese espacio no debe estar expuesto directamente hacia la calle, para evitar situaciones que puedan ponerlo en riesgo.
Sobre si todos los perros necesitan ser adiestrados, respondió que no necesariamente, ya que depende de las características del perro. No obstante, recomendó que los perros medianos y grandes reciban una educación básica de obediencia para disfrutar con mayor tranquilidad de paseos o visitas al parque.
Explicó además que el proceso de educación varía según los objetivos del entrenamiento y las habilidades que se busquen desarrollar. “Una obediencia básica normalmente dura dos meses aproximadamente y en ese periodo ya se puede lograr que respondan, siempre y cuando el adiestramiento sea constante”, manifestó.
Comportamiento
Respecto a algunos comportamientos frecuentes en los cachorros, el profesional explicó que, para evitar que muerdan calzados u otros objetos, es recomendable realizar caminatas diarias, ya que cada perro tiene distintas necesidades de ejercicio. “Lo ideal es, como mínimo, una hora de caminata”, expresó.
En ese sentido, indicó que existen distintas señales que pueden indicar que una mascota está bajo estrés, como los ladridos constantes, caminar repetidamente de un lado a otro, dar giros, o mostrarse inquieta.
Para prevenir estas conductas, destacó la importancia de estimular al perro tanto física como mentalmente. “El juego y los ejercicios ayudan a mantener al perro estimulado. Justamente, los adiestramientos incorporan ejercicios que contribuyen significativamente a ese objetivo”, afirmó Arrúa.
Agregó que, en cuanto a la convivencia del perro con otros animales, ya sean de la misma especie o de otra, es fundamental fomentar la socialización desde temprana edad para prevenir conductas agresivas.
Por último, el adiestrador se refirió a otro de los temas más consultados: la convivencia entre las mascotas y los niños pequeños. En ese sentido, recomendó fomentar el contacto entre ambos, siempre bajo la supervisión de un adulto, para favorecer una relación segura y fortalecer el vínculo.