07 sept 2026

IPS: Más médicos, medicamentos y avance en las investigaciones

La situación del Instituto de Previsión Social (IPS) es tan grave como compleja. En los primeros cien días de la nueva administración fueron destapadas varias ollas de rancia corrupción, y se ha exhibido la crisis de manera descarnada. A la falta de medicamentos se suma la renuncia imparable de médicos y enfermeras. Urge que no quede impune la corruptela e incompetencia.

Apenas superados los primeros cuatro meses de la nueva administración del Instituto de Previsión Social (IPS), se siguen conociendo cada día más detalles del estado de absoluta crisis en la que se encuentra la previsional.

La impunidad permitió que la corrupción se adueñara del Instituto; cuenta con numerosos cómplices, una rosca perversa del ámbito público y privado, con la clase política rodeándola sacando réditos.

Al final, los únicos perjudicados han sido siempre precisamente aquellos que sostienen el IPS con sus aportes: los trabajadores y trabajadoras.

Uno de los reclamos más extendidos es el de la falta de medicamentos e insumos, lo que tiene como consecuencia el elevado gasto de bolsillo para los pacientes. En los primeros días del mes se recibieron medicamentos y se logró bajar del 63% de faltantes al 28%, y existe la promesa de que en la próxima quincena se pueda bajar al 19% ese desabastecimiento.

Además de la falta de medicamentos, se debe mencionar la odisea que deben vivir los asegurados para obtener turnos de consulta y para estudios. El servicio de atención telefónica que otorga los turnos ha sido siempre objeto de críticas por el tiempo de espera que supone para quienes llaman.

En una semana marcada por las protestas de los médicos, quienes finalizaron una huelga nacional de cinco días, se debe señalar que también en el IPS se vive una crisis en cuanto a médicos y enfermeras.

Al respecto había explicado el Dr. Derlis León, gerente de Salud, que el desaliento está generando una alta rotación de los médicos. Indicó que muchos se forman dentro de la previsional y luego van a otras instituciones públicas o privadas motivados por la mejor paga, y que esto también se evidencia con los enfermeros.

“La institución está tan mal económicamente, que no tiene dinero para contratar profesionales, no tiene dinero para recategorizar profesionales, no tiene dinero para poder cubrir esas 12 horas que corresponden a la disminución de la carga horaria”, había dicho el doctor Isaías Fretes, presidente del IPS.

Los bajos salarios están provocando una sangría constante de profesionales de la salud, tanto de enfermeras como de médicos especialistas; las salidas ocurren principalmente en áreas de endocrinología, neurocirugía y reumatología.

Finalmente es relevante la mención de los numerosos casos de irregularidades que han sido denunciados en los últimos meses y que exhiben la magnitud de la situación. Uno de los más indignantes fue publicado en junio por ÚH: “Enterraron USD 20 millones en quirófanos”, esto es, respecto a que el IPS acumula inversiones millonarias sin resultados en su intento por modernizar los quirófanos del Hospital Central: hay equipos de alta complejidad adquiridos por alrededor de USD 20 millones y que permanecen almacenados desde hace cuatro años. Una verdadera cadena de errores, negligencia e irresponsabilidad en la administración de los recursos.

De hecho que la Fiscalía lleva adelante una investigación respecto a la licitación del 2019 en la que la empresa Neighpart Saeca fue adjudicada para la provisión de equipos para la instalación de quirófanos modulares en el séptimo piso del Hospital Central por un contrato cuyo monto asciende a G. 53.000 millones. Y, pese a que el contrato había generado denuncias, sumarios y reportes negativos por parte de Contrataciones Públicas y Auditoría Interna, pese a todo eso se desembolsaron millonarios pagos. Sobre el tema, hace pocos días, la Coordinadora Nacional de Asegurados Activos y Jubilados del IPS se pronunció para que no se demoren ni posterguen las investigaciones; exigieron “castigo a los responsables”, y que “devuelvan lo robado”.

Es fundamental hacer el seguimiento a las denuncias e investigaciones de modo que no triunfe nuevamente la impunidad, ya que la corrupción y la politiquería de hace décadas ha llevado al IPS a su actual situación de caos y desorden. Deben pagar los culpables y también los politiqueros que se han aprovechado de esta situación, sin importarles el sufrimiento de los asegurados.

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