El ingeniero Ramón Montanía Fernández calificó como “desacertada e impopular” la decisión de la Administración Nacional de Electricidad (ANDE) de incrementar la tarifa de energía eléctrica, justo días antes de las elecciones en Ciudad del Este, considerada una “batalla crucial” para la Asociación Nacional Republicana (ANR).
En un análisis difundido tras los comicios, Montanía sostuvo que la estatal traslada el peso de sus problemas financieros a la ciudadanía, en lugar de aplicar soluciones estructurales. “La ANDE no encuentra mejor manera de paliar sus necesidades que trasladando la carga a la población”, expresó.
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El profesional recordó que, además de las pérdidas millonarias por energía no facturada y las deudas acumuladas por las empresas públicas, los directivos de la ANDE cometieron un “error garrafal” al aceptar la inclusión de los gastos sociales y ambientales en el costo de la energía de Itaipú, lo que lo que ocasionó el aumento del precio de la energía que compra de la binacional.
“Sin duda, esta fue una decisión muy perjudicial para la ANDE, que impactó negativamente en sus finanzas”, manifestó.
Montanía también criticó el uso del presupuesto destinado a gastos sociales de Itaipú para la compra de los denominados “pupitres chinos”, operación que calificó como “escandalosa” y que, a su juicio, desató un verdadero “tsunami político”.
Dijo que no se debe olvidar que la ANDE tiene pérdidas de energía, principalmente por robo, que representan montos millonarios, y las empresas estatales mantienen astronómicas deudas con la empresa eléctrica, que impactan negativamente en sus finanzas.
Mencionó que otro factor preponderante y perjudicial para la ANDE fue el acuerdo con el Brasil, en el marco de la definición provisoria de la tarifa por la energía de Itaipú, que aumentó el costo de la potencia que contrata de la binacional.
“Esta decisión significó para la ANDE una considerable erogación, en torno a USD 100 millones anuales, sin recibir ninguna compensación y, por supuesto, esta fue una decisión muy perjudicial para la ANDE, que ahora está teniendo un impacto en sus finanzas”, explicó.
“Sin duda, la ANDE es estratégica para el desarrollo del país, por lo que requiere de urgente inversión en obras, para mejorar su servicio y ofrecer energía de calidad, y a precio razonable a los inversionistas, y que se genere trabajo para gente, que es lo que se necesita en el país. Según lo estipulado en la última acta de entendimiento firmado con el Brasil, desde el 2027, tanto los gastos sociales como la compensación desaparecerán. Con el cumplimiento estricto del Anexo C, en el 2027, la tarifa debe bajar y estaría a un precio de USD 10 kW/mes, lo que sería una ventaja para atraer inversiones e incluso para su venta al mercado externo”, precisó Montanía.