VILLARRICA
Las autoridades del Hospital Regional de Villarrica sostienen que la atención brindada a la embarazada Mariza Núñez, oriunda de la compañía Rincón, se ajustó a los protocolos médicos vigentes y a criterios clínicos establecidos, en el marco de la investigación abierta tras la muerte intrauterina de su bebé.
El caso generó una fuerte conmoción social y reavivó cuestionamientos sobre la calidad de la atención en el centro asistencial del Guairá.
El jefe médico Dr. Roberto Merlo explicó que durante las evaluaciones realizadas a la paciente se efectuó un cálculo de la edad gestacional, que arrojó un embarazo de 36 semanas. En ese contexto, señaló que un nacimiento en esa etapa implicaba la necesidad de cuidados especiales, como el uso de incubadora neonatal, lo que fue considerado al momento de tomar decisiones médicas.
Merlo indicó que, de acuerdo con los protocolos, la interrupción programada del embarazo se contempla a partir de la semana 37. No obstante, aclaró que esta puede adelantarse si existe un riesgo comprobado para la salud de la madre o del bebé, situación que, según los registros clínicos, no se habría evidenciado durante las evaluaciones.
El profesional agregó que uno de los elementos tenidos en cuenta fue el perfil biofísico fetal, el cual se encontraba dentro de parámetros normales. Este estudio es utilizado para evaluar el bienestar del feto y fue determinante en la conducta médica adoptada por el equipo de guardia.
Asimismo, el hospital informó que toda la documentación relacionada con el caso, incluyendo antecedentes clínicos, estudios realizados y actuaciones del personal de salud, ya fue remitida al Ministerio de Salud, organismo que se encuentra a cargo de la auditoría y la investigación correspondiente.
Durante una conferencia de prensa, y ante la consulta de los medios sobre la nómina de profesionales que intervinieron, Merlo señaló que la grilla ya está en poder de Salud, evitando brindar mayores detalles mientras dure la investigación.
DENUNCIA. Sin embargo, tanto la madre como sus allegados sostienen que el embarazo se encontraba en la semana 39 de gestación y denunciaron una presunta mala atención, afirmando que la preocupación de la paciente fue manifestada en reiteradas ocasiones sin obtener una respuesta acorde con la urgencia del cuadro.
Desde la dirección del Hospital Regional de Villarrica reiteraron su predisposición a colaborar plenamente con las autoridades sanitarias. Aguardarán las conclusiones del Ministerio de Salud y aseguraron que se adoptarán las medidas correctivas necesarias en caso de detectarse irregularidades, en una situación que mantiene en vilo a la ciudadanía y bajo escrutinio público al sistema de salud regional.